La lucha contra el narcotráfico en Huelva se ha cobrado la vida de dos guardias civiles durante la mañana de este viernes. El suceso se produjo a primera hora cuando dos embarcaciones del servicio marítimo chocaron mientras perseguían a una narcolancha en aguas de Huelva. Concretamente a 80 millas náuticas de la costa onubense, según indica la Guardia Civil en un comunicado.
Huelva despedirá este sábado a los dos agentes en una jornada marcada por el duelo y el reconocimiento institucional. La capilla ardiente quedará instalada en la Comandancia de la Guardia Civil de Huelva desde las 9:30 hasta las 11:30, mientras que la misa funeral se celebrará a las 12:00 en la iglesia de la Concepción. Familiares, compañeros y vecinos rendirán homenaje a dos hombres que hicieron de la defensa y vigilancia del litoral andaluz su forma de vida.
Los hechos
Por causas que aún se desconocen, ambas naves chocaron provocando la muerte de uno de los tripulantes, el guardia marinero Germán -de 55 años-, e hiriendo a otros tres de gravedad. Horas después, el capitán de Salvamento Marítimo Jerónimo -50 años- también perdería la vida mientras era trasladado al hospital de Jerez de la Frontera. Por el momento se desconoce el estado del resto de afectados, quienes están siendo atendidos por “heridas de diversa consideración”.
Tanto Germán como Jerónimo contaban con experiencia en este tipo de operaciones. El capitán llevaba al menos tres años en el Servicio Marítimo de Huelva y el pasado mes de enero resultó herido en otra persecución a una narcolancha en la Ría Carreras, en Isla Cristina. En concreto, el miembro del instituto armado salió despedido de la patrullera tras encallar en una zona de fango y se rompió cinco costillas, teniendo que ser atendido en el Hospital Infanta Elena de Huelva.
Onubenses de adopción y grandes personas
Aunque ninguno de los dos era natural de Huelva, estaban hechos completamente a la vida en la provincia. Jerónimo JM, natural de Villanueva del Rosario, había dedicado más de treinta años de su vida a la Guardia Civil y desde 2020 dirigía operaciones en el Servicio Marítimo Provincial de Huelva, una de las primeras líneas frente al narcotráfico en el sur peninsular
Ingresó en el cuerpo en 1994 y desarrolló buena parte de su carrera en destinos de especial complejidad. Entre 1999 y 2005 estuvo destinado en Gipuzkoa, en una etapa especialmente sensible por la actividad terrorista de ETA, donde fue ascendiendo de guardia civil a cabo y posteriormente a sargento.
Su trayectoria continuó en Andalucía, pasando por las comandancias de Málaga y Córdoba hasta alcanzar el empleo de capitán. Compañeros y mandos destacan de él su capacidad de liderazgo, su experiencia y su compromiso con el servicio. “No era un capital estirado. Era bastante normal”, señalan fuentes a este periódico.
A lo largo de su carrera recibió numerosas condecoraciones, entre ellas tres cruces con distintivo blanco de la Orden del Mérito de la Guardia Civil, una Cruz de Plata de la misma orden y la Placa de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo.
Junto a él falleció Germán PG, nacido en Teruel y considerado uno de los veteranos del Servicio Marítimo. Había ingresado en la Guardia Civil en 1989 y, tras un primer destino en Tarragona, orientó prácticamente toda su carrera al trabajo en el mar.
Entró en el Servicio Marítimo en 1992, cuerpo al que también pertenece su mujer según ha podido confirmar El Correo de Andalucía. Acumulaba casi 34 años de experiencia en esta especialidad. Prestó servicio en enclaves estratégicos de la lucha contra el narcotráfico como Algeciras y Almería antes de establecerse definitivamente en Huelva en 1994.
Quienes trabajaron con él lo describen como un agente sereno, conocedor del litoral andaluz y de las rutas utilizadas por las narcolanchas. “Era una persona excepcional”, destacan sus compañeros.
Su hoja de servicios también estaba marcada por múltiples reconocimientos, entre ellos cuatro cruces con distintivo blanco de la Orden del Mérito de la Guardia Civil y una Cruz del Mérito Militar con distintivo blanco.
Un dolor que traspasa fronteras
Entre las muestras de apoyo más emotivas se encuentran las llegadas desde Portugal, donde la tragedia ha reabierto el recuerdo de un suceso casi idéntico ocurrido hace apenas un año en el río Guadiana. Entonces, un agente de la Guarda Nacional Republicana (GNR) falleció y otros tres resultaron heridos después de que una patrullera fuese embestida por una narcolancha durante una operación contra el narcotráfico.
La Guardia Nacional Republicana portuguesa ha trasladado públicamente sus condolencias a los familiares y compañeros de los agentes fallecidos en Huelva, cerrando su mensaje con el tradicional grito de “¡Presente!”, utilizado para honrar a los miembros de las fuerzas de seguridad muertos en acto de servicio.
La similitud entre ambos episodios ha vuelto a poner el foco sobre el incremento de la violencia asociada al narcotráfico en el sur peninsular. Tanto asociaciones de la Guardia Civil como sindicatos policiales y colectivos portugueses llevan tiempo denunciando que las mafias actúan con cada vez mayor agresividad y mejores medios técnicos.
La conmoción también se ha trasladado al ámbito político e institucional. El Gobierno andaluz ha decretado luto oficial y distintas formaciones han suspendidos actos de campaña previstos para este fin de semana en señal de duelo por la muerte de los dos agentes.














