La Real Academia de Ingeniería de España y el Ayuntamiento de Zaragoza han homenajeado este jueves a Ramón de Pignatelli en el Parque de los Incrédulos con la entrega simbólica de un olmo, en un acto que ha servido para formalizar la donación de 250 ejemplares resistentes a la grafiosis para el proyecto municipal de El Bosque de los Zaragozanos.
El homenaje se enmarca en el programa de actividades que la Real Academia de Ingeniería ha dedicado durante dos días en Zaragoza a la figura de Pignatelli y al legado del Canal Imperial de Aragón, considerado una de las principales obras hidráulicas ilustradas de España.
Los árboles donados se plantarán en el entorno de Zaragoza, sobre todo junto al Canal Imperial. La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha agradecido a la Real Academia de Ingeniería, la Fundación Ibercaja y la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País su implicación en un proyecto que permitirá “seguir creciendo en este ambicioso proyecto de plantar un árbol por cada zaragozano”.
Una placa recuerda a Ramón de Pignatelli en el Canal de Zaragoza. / RUBÉN RUIZ
La alcaldesa ha vinculado además la figura de Pignatelli con la transformación de la ciudad y ha recordado que el acto se ha celebrado junto a la Fuente de los Incrédulos, bautizada así “porque los sueños de Pignatelli se consideraban irrealizables para muchos de sus contemporáneos”. “Nosotros, modestamente, seguimos y seguiremos trabajando por nuestros sueños de una ciudad mejor”, ha señalado.
Por su parte, Jaime Domínguez ha destacado que la Real Academia de Ingeniería “sale de su sede para reforzar su compromiso con el territorio y poner en valor el papel transformador de la ingeniería allí donde genera impacto real”.
El presidente de la institución ha subrayado que la donación de olmos simboliza la capacidad de la ingeniería y de la investigación para recuperar patrimonio natural y urbano, con el objetivo de que esta especie “vuelva a formar parte de la identidad de la ciudad”.
La recuperación del olmo resistente ha sido posible gracias a décadas de investigación impulsadas por la Universidad Politécnica de Madrid y el Ministerio de Agricultura, en un trabajo en el que ha tenido un papel destacado el académico e investigador Luis Gil, descubridor de variedades tolerantes a la grafiosis. Según han recordado durante el acto, España llegó a contar en los años ochenta con más de un millón de olmos en calles, jardines y riberas antes de la expansión de la enfermedad.

La donación del olmo simbólico, este jueves. / RUBÉN RUIZ
La programación impulsada por la Real Academia comenzó este miércoles con la sesión académica “El Canal Imperial: su legado en el Aragón del siglo XXI”, celebrada en el Patio de la Infanta con la participación de académicos, historiadores, economistas e ingenieros de distintos puntos de España. La jornada repasó la evolución histórica y el impacto territorial del Canal Imperial de Aragón, así como los retos futuros vinculados al agua, el paisaje y el desarrollo sostenible en la comunidad autónoma.














