El técnico que instaló en 2013 unas cámaras de seguridad en el domicilio de la familia Bárcenas ha declarado en el juicio de Kitchen que la mujer de extesorero del PP, Rosalía Iglesias, le pagó con dinero en metálico por la instalación de unas cámaras en la vivienda: “Recuerdo que me dio tres billetes de 500 y estaban nuevecitos”, ha dicho, para ser interrumpido en ese momento por la presidenta del tribunal, Teresa Palacios, que ha resaltado: “Eso está fuera de lugar”.
Rosalía Iglesias, durante su declaración en el juicio de la Kitchen / EPC
Previamente, el exjefe de la Comisaría General de Policía Judicial José Antonio Sánchez Aparicio ha asegurado que en 2013 el entonces director adjunto operativo (DAO) de la Policía, Eugenio Pino, le comunicó la existencia de una operación de inteligencia al entorno del extesorero del PP Luis Bárcenas. Sin embargo, en una posterior reunión, en la que además de ellos dos acudió el ex comisario de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) Enrique García Castaño, le explicaron que “al final no se había desarrollado porque no tenían la fuerza suficiente, no dio frutos”.
No dijo nada
Sin embargo, a preguntas de la letrada del PSOE, Gloria de Pascual, no ha sabido explicar por qué no se dio cuenta de que este asunto ya lo estaba investigando la UDEF, en concreto el inspector Manuel Morocho, como auxilio de Policía Judicial del juez del caso Gürtel, Pablo Ruz, a quien tampoco le dijo nada al respecto.
En cuanto a la falta de personal para investigar el caso Gürtel, Sánchez Aparicio ha explicado que Morocho tenía “un grupo como los demás de la UDEF, y cuando empezaron los informes finales propuse potenciar la unidad a través de los funcionarios, que tienen herramientas suficientes”. Sin embargo, según ha declarado, el inspector le decía que “cada vez que venía uno nuevo tenía que prepararlos y le llevaba más tiempo prepararlos. Había dos funcionarios pendientes destinos, y hasta que él lo dijo no se fueron”.
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