Tampoco podrá ser esta vez. Soñaba el Atlético con pisar su cuarta final de Champions League diez años después, pero la ‘Orejona’ seguirá siendo un hueco a cubrir en el palmarés para los colchoneros. Sigue su deuda con la historia. [Así vivimos la derrota del Atlético de Madrid ante el Arsenal en Champions League]
Esta vez fue el Arsenal quien se cruzó en su camino hacia Budapest. Un solitario gol de Saka al filo del descanso fue suficiente para decantar una vuelta en la que Simeone, el pequeño Giuliano, perdonó lo imperdonable en la segunda parte. Los gunners vuelven a una final de Champions 20 años después.
Es el segundo varapalo para el Atlético en este tramo final de la temporada. Con La Liga en la papelera, la derrota en la final de la Copa del Rey y la eliminación a las puertas de la final de la Champions dejarán una resaca complicada de asimilar en las próximas semanas.
Con personalidad
Hizo bien el Atlético en no salir a verlas venir a Londres. Las numerosas eliminatorias que ha vivido esta temporada le han ido enseñando el camino, especialmente las vividas contra el Barça.
Esta vez no hubo susto inicial, nada de ‘empanada’ al salir de los vestuarios. Los de Simeone frenaron el posible ímpetu que podía imponer el Arsenal con el empuje del Emirates y surfearon bien los minutos iniciales.
De hecho, se puede decir que el primer acercamiento con peligro real fue visitante. Griezmann metió el balón a la espalda de la defensa para el desmarque de Giuliano, y su centro fue rematado de primeras por Julián. No vio puerta el disparo, pero fue un buen aviso.
Julián Álvarez se lleva el balón ante Rice.
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El Arsenal se quiso estirar con un lanzamiento lejano y sin peligro de Calafiori, pero se jugaba más o menos a lo que quería el Atlético.
Golpeó el equipo rojiblanco una vez más en este arranque. Buena jugada colectiva con Griezmann como protagonista, internada en el área y centro raso con mucho peligro que despeja Raya. Sin embargo, la intervención del guardameta español no fue buena y dejó el balón muerto en zona peligrosa.
Por allí apareció Giuliano, pero entre tanta pierna cruzada no había suficiente claridad para rematar. Una segunda oportunidad al limbo.
Griezmann protege el balón.
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El Atlético siguió su plan y no se arrugó. No se encerró, presionó arriba la salida del balón del Arsenal y Oblak vivía tranquilo.
Sin embargo, con el paso de los minutos los gunners comenzaron a acrecentar su dominio. Su posesión comenzó a traducirse en una mayor presencia en las zonas peligrosas, y el Atlético empezó a notar poco a poco la presión sobre sus hombros.
Un centro de Lewis-Skelly no encontró rematador en el área pequeña, y la sensación era la de que el campo se inclinaba poco a poco hacia la portería rojiblanca. Un disparo de Rice desde la frontal que tocó en Hancko volvió a meter el susto en el cuerpo.
Saka anota el gol del Arsenal ante el Atlético de Madrid.
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Parecía, no obstante, que todo se iba a marchar al descanso con el resultado gafas. Se iban a cumplir los pronósticos que auguraban un partido de pocos goles, pero el Arsenal encontró recompensa en el último minuto de la primera parte, al igual que sucedió en la ida.
Gyokeres le ganó la espalda a la defensa, Oblak salió a su encuentro y tuvo que retroceder sobre sus pasos. Demasiada pasividad en ese instante de la defensa colchonera, que dejó al sueco demasiado tiempo para pensar.
Puso el centro, el balón llegó al segundo palo y allí Trossard, con calidad, ejecutó un gran disparo que obligó a Oblak a realizar una gran intervención. El más listo fue Saka para cazar el rechace y enviarlo a la cazuela. Un estoque tremendo para el Atlético.
El Atleti, impotente
No debía perder la cabeza el Atlético de Madrid pese al mazazo anímico al filo del descanso. Tenía por delante 45 minutos para anotar un gol que forzara la prórroga, nada que entendiera como un reto inalcanzable.
Se puso manos a la obra el Atleti desde el inicio. Tanto, que Giuliano perdonó lo imperdonable. Tampoco hay compasión para él, porque tenía que haber marcado aquello sí o sí.
Un balón frontal fue despejado de forma deficiente por la defensa del Arsenal, y Giuliano se quedó mano a mano ante Raya. Le regateó, se quedó sin portero para marcar a placer… pero le incomodó Gabriel hasta el punto de que le pegó una patada al aire cuando tan sólo tenía que embocarla. Increíble.
Ese fallo garrafal tampoco hundió al Atlético, que mentalmente parecía a prueba de bombas. Raya evitó con una gran parada el gol de Griezmann, y en el rechace llegó la jugada polémica del partido.
Pubill se llevó el balón en una acción dividida, y posteriormente Griezmann cayó claramente derribado en el área por Calafiori. Incertidumbre, nadie sabía lo que había pitado el árbitro… y segundos de tensión por si entraba el VAR.
Simeone da instrucciones en el Emirates.
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Al final, Raya fue el encargado de poner el balón en movimiento, pero parece que señaló falta previa de Pubill -inexistente-, aunque el Arsenal sacó de puerta, que tampoco debería haber sido. El penalti sobre Griezmann era de libro.
Simeone hizo unos cambios que hubiera llorado cualquier equipo. Fuera Julián por necesidad, tocado, también Griezmann. Dos buques insignias ausentes para buscar la remontada. También se marchó Lookman, que esta vez no estuvo a la altura.
Pubill, en el área.
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Los detalles no acompañaron al Atlético. Y en una eliminatoria tan igualada, esto iba a ser clave.
Los colchoneros apretaron en busca del empate y no se dieron por vencidos. Un centro de Llorente tuvo que ser despejado por Raya, y después el propio Llorente disparó flojo con la zurda a las manos del guardameta.
El peor fallo lo tuvo Sorloth, desenchufado desde que entró. No acertó a rematar un centro desde la izquierda de primeras, y la jugada terminó muriendo sin peligro.
Los últimos minutos fueron una muestra de impotencia del Atlético. El Arsenal controló la situación y se encargó de frenar cualquier reacción rojiblanca. Ni siquiera hubo ese agobio final sobre el área inglesa, ese habitual último acelerón en busca del milagro.
El Arsenal dominó el escenario, llevó el final a su territorio y terminó celebrando con su gente que, veinte años después, está de nuevo en una final de la Champions League. El Atlético tendrá que seguir esperando para derribar esta barrera histórica.
Arsenal 1 – 0 Atlético de Madrid
Arsenal: Raya; White, Saliba, Gabriel, Calafiori (Hincapié, m.58); Lewis-Skelly (Zubimendi, m.74), Rice, Eze (Odegaard, m.58); Saka (Madueke, m.58), Trossard (Martinelli, m.83) y Gyökeres.
Atlético de Madrid: Oblak; Pubill, Le Normand (Sorloth, m.57), Hancko, Ruggeri; Llorente, Giuliano (Cardoso, m.57), Koke, Lookman (Molina, m.57); Griezmann (Baena, m.66) y Julián Alvarez (Almada, m,67).
Gol: 1-0. Saka, m.44.
Árbitro: Daniel Siebert (Alemania) amonestó a Arteta (m.93, fuera del campo) y Calafiori (m.95, fuera del campo) por parte del Arsenal y a Pubill (m.81), Simeone (m.93, fuera del campo) y Koke (m.95) por parte del Atlético de Madrid.
Incidencias: Partido correspondiente a la vuelta de semifinales de la Liga de Campeones disputado en el Emirates Stadium (Londres).













