Los vecinos de la calle Pintor Murillo de Benicàssim han vuelto a alzar la voz por el estado de un acceso que, aseguran, arrastra desde hace años baches, charcos persistentes, suciedad y plagas de mosquitos en una zona especialmente afectada por las inundaciones. Las imágenes remitidas a este periódico muestran amplias balsas de agua sobre el camino, lodo acumulado y tramos anegados junto al humedal.
Uno de los residentes advierte de que la situación del vial “desde hace más de 15 años” llega ya a un punto en el que “puede provocar un accidente”, al existir socavones de gran tamaño que en muchos momentos quedan ocultos bajo el agua. Otro vecino de los adosados afectados resume el problema con claridad: “Tenemos la calle inundada, plagada de mosquitos y suciedad”.
Los vecinos denuncian también la gran proliferación de mosquitos en la zona. / Eva Bellido
Según fuentes municipales, se trata de una zona que “no está urbanizada” y encuadrada en uno de los ámbitos urbanísticos que quedaron en el aire tras la caída del PAI Benicàssim Golf, paralizado por condicionantes medioambientales.
Por ello, el Ayuntamiento no puede ejecutar allí una urbanización completa con asfaltado, aceras, farolas o alcantarillado. El consistorio señala que sí ha actuado con “parches” y reparaciones puntuales para “rebajar los socavones” cuando ha existido “riesgo de seguridad”, además de prestar apoyo en episodios de inundación con bombas de achique por tratarse de una “zona inundable”.
Las mismas fuentes precisan además que, en reuniones mantenidas con los vecinos en el Ayuntamiento y con el departamento de Urbanismo, ya se les explicó que existen dos opciones para resolver de forma definitiva la situación.
Por un lado, los propietarios pueden impulsar por su cuenta la urbanización mediante una actuación aislada, con la presentación del correspondiente proyecto y su tramitación. Por otro, pueden esperar a que se desarrolle la urbanización global de esta zona, algo que queda ligado al futuro encaje urbanístico de estos sectores tras la paralización del PAI Benicàssim Golf y su adaptación a los condicionantes ambientales y de inundabilidad.
La clave del bloqueo
El trasfondo de esta situación está en la caída del PAI Benicàssim Golf, frustrado hace años por distintos condicionantes medioambientales. Entre ellos figura la protección del humedal existente en la zona, que obligó a replantear el futuro de estos sectores, así como el problema histórico de las inundaciones.
Durante años se planteó la canalización del barranco de la Parreta, pero esa alternativa también resultó incompatible con la conservación ambiental del enclave. La solución finalmente aprobada pasa por la construcción de diques para proteger las viviendas próximas afectadas por las avenidas de agua, una medida considerada más compatible con el humedal y con la preservación del entorno y que se pretende llevar a cabo por parte del Ayuntamiento.

Imagen de la calle Pintor Murillo con los accesos bloqueados por las inundaciones cuando hay lluvias. / MEDITERRÁNEO
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