Celia ha llegado a enfrentarse a su familia por defender su modelo de crianza. Esta tiene una hija de 18 meses y tiene claro que ella toma todas las decisiones sin importarle lo que diga el resto.
Entre sus reglas, destaca que no permite que otras personas cojan a la niña, evita el consumo de azúcar o alimentos procesados y ha eliminado el uso de pantallas. «No quiero que cojan a mi hija, una vez una amiga con fiebre la estornudó encima con 39 de fiebre y sentí que fallé como madre», señala.
El origen de estas decisiones se remonta a varias situaciones incómodas que ha vivido con su hija, que le hicieron marcar límites más claros. Desde entonces, confiesa que ha recibido muchas críticas.
Pese a todo, tiene claro que defenderá su forma de educar a su hija porque para ella es la mejor. ¡No te pierdas su entrevista en el vídeo de arriba!













