El Barça llega hoy a Pamplona con la primera bala de plata de la temporada para proclamarse campeón de LaLiga, y la ecuación, aunque sencilla de enunciar, tiene sus matices: ganar a Osasuna y esperar que el Real Madrid no gane al Espanyol en Cornellà mañana. Un doblete de favores que, si se da, convertiría este fin de semana en uno para enmarcar.
Que el vigésimo noveno título de Liga llegue de madrugada, con el marcador de un estadio ajeno iluminando la noticia, no debería restarle ni un gramo de valor. El Barça se lo ha ganado a pulso, superando una lista interminable de lesiones, momentos de dudas y un Real Madrid que llegó a mandar en la clasificación y a ganar el clásico de la primera vuelta. Y precisamente ahí está una de las grandes virtudes de este equipo: cuando ha faltado alguien, siempre ha aparecido otro. Esta noche no estará Lamine Yamal, la gran figura de la temporada, pero eso no debería ser excusa ni pretexto. Este Barça ha demostrado sobradas veces que no depende de un solo jugador para ganar partidos importantes.
Flick lo dejó claro en la previa: «Puedes tener los mejores jugadores, pero para ganar títulos hay que tener al mejor equipo». Una frase que va directa a quienes dudaron de este proyecto y que resume mejor que ningún dato lo que ha construido el técnico alemán en poco más de un año en el banquillo azulgrana. Y la ausencia de Lamine esta noche en El Sadar es, en cierto modo, la prueba definitiva de esa teoría.
Y miren, seré directo: quiero que el Barça gane esta Liga cuanto antes. No me interesa esperar al clásico, ni romantizar la idea de levantar el título con el Madrid delante. Cada jornada que pasa es una jornada de riesgo innecesario. Este equipo merece apuntalar el campeonato esta noche en Pamplona y llegar al clásico con la Liga ya en el bolsillo, disfrutando del partido sin la presión del título encima.
El Barça tiene hoy su primera oportunidad. Está obligado a ganar y a esperar. Osasuna no será un paseo, Flick lo sabe y lo ha advertido: el año pasado ganaron 4-2 en este mismo feudo. Pero este equipo es diferente, más sólido, más maduro. Si se impone en El Sadar y los pericos se iluminan, la rúa del martes que viene será épica. Si no, habrá que esperar una semana más. De cualquier modo, este título ya está prácticamente escrito.













