En un contexto internacional marcado por la incertidumbre, las guerras y el aumento de los discursos de confrontación, y con la vivienda, la precariedad laboral y los salarios entre las principales preocupaciones sociales, los sindicatos gallegos volvieron a celebrar el Primero de Mayo divididos. Como viene siendo habitual en los últimos años, UGT y CCOO marcharon juntos, mientras la CIG mantuvo sus propias convocatorias en distintos puntos de Galicia.
En Santiago, UGT y CCOO partieron a las 12.00 horas desde la Alameda con destino a la Praza da Quintana, bajo el lema “Derechos, no trincheras. Salarios, vivienda y democracia”. Allí se congregaron varios cientos de personas con banderas, bocinas y pancartas para reclamar mejoras laborales, subida de salarios, defensa de los servicios públicos y medidas que garanticen el acceso a una vivienda digna.
En ausencia de los principales dirigentes de ambas centrales en Galicia, Cristóbal Medeiros y Amelia Pérez, que participaron en el acto central de A Coruña, la marcha compostelana reunió a cargos locales de los dos sindicatos y a representantes de la corporación municipal. Los asistentes corearon consignas como “traballo digno e de calidade”, “a loitar, a loitar, polo aumento salarial” o “A Xunta de Galiza recorta e privatiza”.
Derechos laborales y tono político
A pocos metros, la CIG inició a las 12.30 horas su manifestación desde la Praza Roxa, con una convocatoria algo más numerosa y bajo el lema “Contra o imperialismo, paz e soberanía”. La central nacionalista, que este año trasladó su acto central a Lugo por la moción de censura que devolverá la alcaldía al PP tras 27 años, llevó también a Santiago un discurso de fuerte contenido político.
La CIG finalizó su movilización en la Praza das Praterías / Jesús Prieto
En la marcha pudieron verse banderas palestinas, iraníes, venezolanas y libanesas, además de las gallegas. Los manifestantes clamaron contra el capitalismo, las ganancias de las grandes empresas y la precariedad, y defendieron la lucha obrera, la igualdad de derechos y salarios y la capacidad de decisión para Galicia. Entre los cánticos más repetidos estuvieron “fora precariedade, queremos igualdade”, “o voso beneficio, o noso sacrificio” y “contra o goberno, contra o capital, loita obreira, acción sindical”.
La jornada volvió así a mostrar la pluralidad y también la división del sindicalismo gallego en una fecha de fuerte carga simbólica. Con recorridos y lemas diferentes, ambas movilizaciones situaron en el centro del mensaje algunas de las principales preocupaciones sociales del momento: los salarios, la vivienda, la precariedad, la salud laboral, los servicios públicos, la paz y la defensa de los derechos democráticos.
Las dos marchas concluyeron en la zona monumental compostelana, muy cerca una de la otra, entre la Internacional y el himno gallego. Lo hicieron en un ambiente reivindicativo y festivo, sin incidencias, y con la imagen ya habitual de un Primero de Mayo compartido en las calles, pero dividido en las siglas.













