A una victoria está el Real Madrid de la Final Four. El mejor equipo de la Euroliga como local volvió a hacerse fuerte en un Movistar Arena que vibró con el recital de los suyos en una segunda parte escandalosa [Narración y estadísticas del partido: Real Madrid 102-75 Hapoel Tel Aviv].
Los de Scariolo se aprovecharon del formidable estado de forma en que se encuentra Campazzo. El argentino, como ya sucediera el miércoles, fue el mejor del partido: 23 puntos, 6 asistencias y 39 de valoración.
No fue la actuación más completa del Madrid, cuyo primer tiempo fue lo más parecido a una montaña rusa. De menos a más en el primer cuarto y a la inversa en el segundo. No obstante, la segunda parte fue excepcional.
Al liderazgo del ‘Facu’ se sumó la irrupción de la segunda unidad. Garuba, Maledon y Feliz hurgaron en la herida que había originado el argentino y el Madrid acabó llevándose una victoria plácida, la segunda de la serie.
Lo fue el miércoles y lo ha vuelto a ser este viernes. El Movistar Arena volvió a ser el escenario de una batalla que se libró con mucha intensidad en los dos bandos, aunque afortunadamente no hubo nuevas bajas en ambos equipos
Un inicio muy disputado
Conscientes de que enfrente iban a tener un rival diferente al de hace tan solo dos días, el Real Madrid supo contrarrestar el buen inicio de partido que hizo el conjunto israelí con un gran acierto en el triple. Lo consiguió por medio de Campazzo, quien demostró que está a un nivel espectacular.
El argentino fue el termómetro de un conjunto blanco que fue de menos a más. Los de Scariolo replicaron el acierto exterior del Hapoel en el primer cuarto, pero en cuanto Len se fue al banquillo, los de Dimitrios Itoudis empezaron a ganar terreno (13-19).
Dos nombres propios dieron la vuelta al marcador: Theo Maledon y Andrés Feliz. Mientras el francés era un puñal con sus penetraciones, el dominicano terminó por sembrar las dudas en el Hapoel con un triple que puso al Madrid por delante.
Theo Maledon, presionado por jugadores del Hapoel.
EFE
Los de Scariolo se llevaron el primer cuarto (24-21) mostrándose más intensos, con mejor defensa y más lucidez, además del acierto de la unidad B.
Empezó a acumular el equipo israelí muchos errores defensivos y el Real Madrid repitió la constante que se lleva repitiendo durante la temporada: cuando están Garuba, Deck y Feliz en cancha la intensidad defensiva del equipo sube mucho.
Con el control del partido y un parcial de 15-3, Itoudis se vio obligado a parar inmediatamente el encuentro. Un triple de Maledon puso la máxima de los blancos en el partido (33-27), aunque el marcador no tardaría en apretarse de nuevo.
Movió el banquillo Scariolo y el partido cambió. La insistencia en la defensa zonal del Hapoel sumado al acierto exterior permitió la remontada de un equipo que estaba mostrando una imagen que distaba mucho de la ofrecida el miércoles.
No se cansó Campazzo de rescatar a su equipo y si el Real Madrid se fue tan solo dos puntos por debajo en el marcador al descanso, todo fue obra suya (40-42).
Su acierto continuó tras el paso por los vestuarios. Un nuevo triple devolvió el mando en el marcador a su equipo, que aumentó tras las dos faltas y una pérdida muy seguidas de Micic que castigó Feliz.
Un discreto Hezonja puso la máxima del Madrid en el partido (54-46), pero como si de un combate de boxeo se tratase, las canastas no dejaron de sucederse en ambos equipos.
Estaban los de Scariolo en un momento importante del partido y no lo desaprovecharon. Un parcial de 9-0 y una gran actuación de Garuba puso al Madrid 13 arriba. El ala-pívot se marchó al banquillo recibiendo una ovación atronadora del Movistar Arena.
Nada pudo hacer el Hapoel ante una versión tan consistente de su rival, que ahora sí acertó de lleno en las rotaciones (73-62).
Si el partido lo tenía muy complicado el conjunto que dirige Itoudis, lo iba a ser aún más tras la autoexpulsión de Micic, a quien le señalaron la cuarta falta y le pitaron la quinta por protestar.
Cuatro puntos seguidos de Campazzo, además del triple de Lyles y las canastas de Feliz y Garuba sentenciaron el partido a falta de todavía cinco minutos por jugarse (87-67).
Ni siquiera una antideportiva pitada a Garuba, el más aclamado, y un amago de tangana, descentraron a los blancos, que alcanzaron una renta de 25 puntos, 93-68 (min.37).
Con todo resuelto, Scariolo dio entrada a un inédito Gabriele Procida, que tuvo tiempo para sumar cinco puntos y certificar un gran triunfo del Real Madrid y colocar el 2-0 en la eliminatoria.
Ficha técnica del partido:
102 – Real Madrid (24+16+33+29): Campazzo (23), Abalde (2), Okeke (6), Hezonja (11), Len (2), -cinco inicial-, Feliz (11), Maledon (13), Llull (2), Procida (5), Deck (6), Lyles (8) y Garuba (13).
75 – Hapoel IBI Tel Aviv (21+21+20+13): Micic (4), Blakeney (9), Bryant (11), Wainright (6) y Oturu (19), -cinco inicial-, Jones (10), Edwards (3), Malcolm (9), Randolph (2), Odiase (-) y Madar (2).
Árbitros: Emin Mogulkoc (Turquía), Mehdi Difallah (Francia), Marcin Kowalski (Polonia). Señalaron falta técnica a Vasilije Micic (min.32) y Elijah Bryant (min.35), del Hapoel (min.32), y antideportiva a Usman Garba, del Real Madrid (min.35). Eliminaron por faltas a Micic (min.32).
Incidencias: segundo partido de la eliminatoria de cuartos de final de la Euroliga disputado en el Movistar Arena de Madrid ante 6.588 espectadores, todos ellos abonados y VIPs.













