El Girona ya le ve las orejas al ‘dimoni’ del descenso

Llega el día de partido y el aficionado del Girona tiene claro la película que verá. Su equipo dominando y teniendo más oportunidades que el rival, pero fallando ocasiones que no se pueden fallar y encajando con demasiada facilidad. La esperanza es que aunque solo sea por probabilidad algún día les tocara estar acertados. No ha sido así en las últimas tres jornadas y después de caer contra el Mallorca en casa, ya le ven las orejas al lobo, al dimoni, que es como se conoce al Mallorca y sobre todo, al descenso. 4 puntos de margen tienen los de Míchel en este momento, que puede acabar siendo solo uno cuando acabe la jornada, y que según los resultados, puede llevarles a ser el equipo que marque la salvación. 

El Rayo en Vallecas, la Real Sociedad en casa, el Atleti fuera y el Elche en Montilivi son las cuatro finales que quedan. Mínimo dos buenos resultados harán falta y las sensaciones no son buenas. El club, las otras veces que ha descendido ya ha sido entrando en bucle en la recta final y ahora parece que pueden estar en ese lío. La permanencia puede estar más cara que otras veces y la contundencia en las áreas será la diferencia entre ser o no ser. Ante los bermellones falló incluso la carta que casi nunca ha fallado en la historia del club, la de Christian Stuani, que tiró por la borda un par de ocasiones en las que no suele perdonar. Sigue sin suerte Echeverri y los de arriba se precipitan a la hora de tomar decisiones.

El nerviosismo crece y ahora, con todo el fin de semana por delante, toca sacar la calculadora, desear que Levante, Sevilla, Alavés, Elche, Espanyol, Valencia y Rayo no ganen para que al final de todo el azar o el que menos mal lo haga se acabe salvando. El peligro de descenso es real, pero la parte positiva es que el equipo depende de sí mismo. Y los partidos, para bien, igual que para mal, se juegan más a lo que quiere el Girona, que sigue sin afinar el colmillo, que a lo que desean sus contrincantes. Vienen curvas y es hora de cogerlas antes de que ellas te cojan y te lleven por el camino equivocado.



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