- Impacto desigual por territorios
- Un conflicto que se prolonga en el tiempo
- Negociaciones rotas y acusaciones mutuas
- El desacuerdo de fondo: el estatuto profesional
- Paros en toda España y sin solución inmediata
La cifra, que asciende a 1.989.824 actos sanitarios aplazados, refleja el alcance de un conflicto que se ha enquistado durante meses y que sigue sin solución a la vista.
Detrás de ese volumen hay 1.928.774 consultas suspendidas —tanto en atención primaria como en hospitales— y 61.050 intervenciones quirúrgicas retrasadas.
Impacto desigual por territorios
Los datos evidencian además que el impacto no ha sido homogéneo.
Andalucía concentra el mayor número de actos sanitarios pospuestos, con más de 753.000 consultas y cirugías aplazadas, seguida por la Comunidad Valenciana, que supera las 214.000, y Castilla y León, con más de 207.000.
También destacan Galicia, con 172.200 casos, y la Comunidad de Madrid, que acumula más de 159.000 actuaciones sanitarias suspendidas desde el inicio del conflicto.
En el extremo contrario, territorios como La Rioja y Baleares presentan cifras más reducidas, aunque en este último caso llama la atención el volumen de intervenciones quirúrgicas aplazadas, que supera las 17.000, una cifra elevada en proporción a su población.
Un conflicto que se prolonga en el tiempo
El origen de esta situación se remonta a la primera huelga nacional de médicos en junio de 2025, punto desde el que se contabilizan todos los retrasos acumulados.
Desde entonces, el conflicto ha evolucionado en forma de paros parciales y convocatorias sucesivas, sin que se haya alcanzado un acuerdo estable con el Ministerio de Sanidad.
De hecho, los sindicatos médicos han vuelto a llamar a secundar, desde este lunes, un nuevo paro semanal, el tercero en lo que va de año, tras el fracaso de las negociaciones con el departamento que dirige Mónica García.
El clima entre ambas partes se ha deteriorado progresivamente, con acusaciones cruzadas sobre la gestión de las conversaciones.
Negociaciones rotas y acusaciones mutuas
Desde la última huelga de marzo, el Ministerio y el comité de huelga —integrado por organizaciones como la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), el Sindicato Médico Andaluz, Metges de Catalunya, Amyts, el Sindicato Médico de Euskadi y O’MEGA— se han reunido en cuatro ocasiones.
Hubo un intento de reconducir la situación tras Semana Santa, pero el desacuerdo en torno a la reforma del Estatuto Marco ha bloqueado cualquier avance.
La tensión ha alcanzado tal nivel que el comité de huelga ha llegado a pedir la dimisión de la ministra, una exigencia respaldada por otros colectivos como la Asociación MIR.
Desde el Ministerio rechazan esa lectura. Mónica García ha defendido en el Senado que el Gobierno mantiene “el mismo empuje” para cerrar un acuerdo y ha acusado a los sindicatos de “acordar con una mano y romper con la otra”.
Según su versión, el comité acepta los términos en las reuniones, pero los rechaza posteriormente.
El desacuerdo de fondo: el estatuto profesional
El núcleo del conflicto está en la propuesta de reforma del marco laboral de los médicos. Los sindicatos consideran que la oferta del Ministerio es “inviable desde el punto de vista jurídico” y denuncian un intento de “manipular el relato”.
Entre las reivindicaciones destacan la creación de un estatuto profesional propio, mejoras en las condiciones de las guardias, cambios en la jornada laboral y avances en materia de jubilación. El rechazo a la propuesta gubernamental ha provocado la continuidad de las movilizaciones.
El Ministerio, por su parte, asegura haber abierto una vía de solución a través del Estatuto Básico del Empleado Público, planteando mesas de negociación específicas en el ámbito autonómico. Sin embargo, esta propuesta tampoco ha logrado desbloquear la situación.
Paros en toda España y sin solución inmediata
La consecuencia inmediata es la continuidad de las huelgas.
El nuevo paro semanal se suma a una cadena de movilizaciones que ya incluye jornadas como el 13 de junio, el 3 de octubre y los paros de diciembre de 2025, cuando la protesta se prolongó durante cuatro días consecutivos.
En paralelo a la convocatoria estatal, algunas comunidades han impulsado sus propios paros autonómicos.
Es el caso de Aragón, la Comunidad Valenciana o Canarias, donde las movilizaciones se han coordinado con la protesta nacional. También en Cataluña y Madrid se han organizado concentraciones y manifestaciones en hospitales y frente al Ministerio.
Durante estas jornadas, los servicios mínimos han priorizado la atención urgente y la cirugía oncológica, lo que explica que gran parte del impacto se concentre en consultas y operaciones programadas.












