‘La isla de las tentaciones 10’ ya tiene su primer beso. Tras solo nueve emisiones y tres galas, Leila y David Vaquero cruzaron el primer gran límite de la edición durante una noche en la que la tensión fue creciendo hasta estallar por completo. La canaria y el tentador VIP habían protagonizado varios acercamientos en el jacuzzi, con caricias, juegos y una complicidad cada vez más evidente, hasta que terminaron besándose de madrugada. “No lo he podido evitar, era como un imán intentando separarse y no podíamos más ya”, explicó ella después.
A la mañana siguiente, Leila compartió lo ocurrido con sus compañeras entre la culpa y la confusión: “Anoche la lié muy fuerte, no me aguantaba más. Hice lo que sentía, pero Atamán se va a morir cuando lo vea”. La participante también reconoció que el beso le había removido por dentro: “Siento que besarme con él me ha hecho pensar mucho sobre mi relación con Atamán”. Pese al arrepentimiento, siguió cerca de David, que también verbalizó su interés por ella al asegurar que le gusta todo de ella.
Mientras tanto, en Villa Montaña, Sandra Barneda activó una dinámica que terminó provocando una reacción inédita. Las solteras vieron imágenes de las chicas mientras los chicos escuchaban sus gritos desde otra habitación. Aunque no llegaron a ver el beso, sí percibieron la fuerte conexión entre Leila y David, y Atamán no pudo soportarlo. “Me quiero ir de aquí”, repetía antes de salir corriendo hacia Villa Deseo. La presentadora intentó detenerlo, pero no consiguió alcanzarlo.
Atamán logró entrar en la villa de las chicas justo cuando Leila y David estaban juntos. Ella se levantó al escucharle y le preguntó: “Relájate, ¿qué haces aquí?”. El concursante, completamente desbordado, aseguró que se largaba del programa porque lo estaba pasando fatal. El momento se tensó aún más cuando David apareció para ver qué ocurría y Atamán le frenó con dureza: “Tú te callas, estoy hablando con mi novia. Llevo 11 años con ella, sé perfectamente lo que tengo que hacer, no te metas”.
Fue entonces cuando la presentadora tuvo que meterse en medio de la situación, y tras perseguir a Atamán desde su villa, le exigió a Leila que entrara dentro de la casa. Dudando sobre qué hacer, la participante finalmente abandonó el lugar devastada, entre lágrimas, mientras su pareja le suplicaba, de rodillas, que se quedara.
La escena dejó rota a Leila, que no pudo contenerse tras ver el estado de su novio. “Yo me muero, dime que esto es una broma y que no acaba de pasar. Qué mala persona soy”, dijo entre lágrimas. David también admitió el impacto del momento: “Se me ha acelerado el corazón. No sé ni qué hacer”. Ya de vuelta con Sandra Barneda, Atamán reconoció su miedo a perderla: “No la puedo perder, es el amor de mi vida, necesitaba que supiera que estoy mal. No me esperaba pasarlo así. Lo siento mucho, me estoy dando cuenta de que soy muy débil”. La presentadora le corrigió y le advirtió de las consecuencias: “Este comportamiento es intolerable, no podéis saltaros las normas y salir de aquí”.
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