El inspector de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional Manuel Morocho, que investigó en apoyo del juez Pablo Ruz el caso Gürtel, ha declarado en el juicio del caso Kitchen que en agosto de 2015 recibió un correo electrónico con el que constató que la Dirección Adjunta Operativa (DAO), encabezada por el comisario Eugenio Pino, uno de los diez acusados, había cedido una información en la que venían «una serie de personas, domicilios y vehículos que se me reportan sin contexto», ha asegurado.
Manuel Morocho. Juicio del caso kitchen en la Audiencia Nacional. / José Luis Roca
El contenido de las pesquisas de la DAO, y que aparecían en ellas la palabra «Bárcenas», fue «la corroboración de que había una operación policial sin contar con autorización judicial sobre Luis Bárcenas y su entorno. Es la constatación que tengo yo en mi ordenador», ha concluido el inspector.
Presiones de la cadena de mando
Además, en el momento en el que le cedieron esa información sobre el extesorero del PP las pesquisas del juez Ruz ya habían finalizado, ha completado. La existencia de esta comunicación la puso en conocimiento de su jefe, quien no hizo nada al respecto, ha desvelado.
Sin embargo, la presidenta del tribunal, Teresa Palacios, ha llamado la atención al inspector de Policía al considerar que se estaba «extendiendo más de lo que le pregunta el Ministerio Fiscal. Se contesta sobre lo que se le pregunta», ha advertido.
La declaración de Morocho es relevante en el juicio porque en la instrucción denunció presiones «de toda la cadena de mando», al mismo tiempo que contó que había tomado medidas «de seguridad internas» respecto a ciertas diligencias, como ocultar el «registro» en la sede del PP.
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