Pablo Alborán ha vuelto este sábado, 11 de julio, a Mallorca y lo ha hecho por todo lo alto. El cantante malagueño ha reunido a 4.500 personas en Son Fusteret dentro de su gira Global Tour KM0, en un concierto que ha recorrido todas las etapas de su carrera y en el que ha combinado las canciones de su nuevo disco con los éxitos que lo han convertido en uno de los artistas más populares del panorama musical español.
La expectación era palpable incluso antes de que comenzara el espectáculo. Minutos antes de que se apagaran las luces, el público empezó a corear repetidamente «¡Pablo, Pablo!” para reclamar la salida del artista. La respuesta no tardó en llegar. Tras la introducción, Alborán apareció sobre el escenario con Clickbait y Tabú, saludó con un cercano “bona nit, Mallorca” y dejó clara su intención desde el primer momento: “Esta noche nos hemos propuesto dejarnos la garganta por Mallorca”.
El repertorio avanzó alternando las nuevas composiciones con canciones ya imprescindibles en sus conciertos, como Quién, Me quedo, Vámonos de aquí, No vaya a ser, Qué tal te va o Tanto, todas ellas recibidas con entusiasmo por un público que no dejó de acompañarlo.
Uno de los momentos más íntimos llegó con Mis 36, interpretada al piano por el propio Alborán, antes de detener el concierto para lanzar un mensaje de concienciación. Justo antes de cantar Planta 7, recordó la importancia de la donación de médula ósea y aseguró que “donar médula salva vidas”, un mensaje especialmente ligado al significado de esta canción.
Tras Planta 7, el cantante sorprendió invitando a diez asistentes a subir al escenario para acompañarlo durante el medley formado por Perfectos imperfectos, Que siempre sea verano, Tu refugio y Dónde está el amor, uno de los instantes más cercanos y espontáneos de la noche.
El concierto también dejó espacio para las sorpresas. Alborán interpretó por primera vez en Palma Tiempos bonitos, el tema publicado apenas un día antes, que compartió con un público dispuesto a descubrir esta nueva etapa musical.
La recta final concentró algunos de los momentos más intensos del concierto. Con Saturno y Solamente tú, dos de las canciones más emblemáticas de su repertorio, las 4.500 personas congregadas en Son Fusteret cantaron prácticamente cada verso, convirtiendo ambas interpretaciones en una de las mayores ovaciones de la noche.
Avanzado el concierto, La Mari de Chambao salió al escenario a cantar con Alborán Desconocido.
No faltaron tampoco Por fin, KM0, Prometo, Copiloto, Vívela, La fiesta / Vivir, La vida que nos espera y Si quisieras, con las que el malagueño cerró una actuación de cerca de dos horas en la que confirmó que, pese a mirar hacia adelante con un nuevo trabajo, sigue encontrando en sus grandes clásicos el mejor punto de encuentro con un público que volvió a responder con una entrega absoluta.
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