Bocata de calamares ha vuelto a demostrar por qué es el centro de todas las celebraciones. Con una actitud puramente rockera y un desparpajo envidiable, la máscara ha interpretado ‘Princesas’, haciendo que todo el público coreara cada verso como si de un concierto de rock se tratase.
Bajo su armadura castiza se esconde una personalidad que domina el escenario con una soltura que solo está al alcance de unos pocos elegidos. Los investigadores tienen más claro que nunca que este bocado madrileño ha venido a jugar y a dejar una huella imborrable en la quinta edición.
“¡Qué maravilla por favor!”, se ha escuchado exclamar a Ana Milán, asombrada por la puesta en escena de una de las máscaras más deliciosas de la edición. ¡No te lo puedes perder!














