Google también cederá su inteligencia artificial al ejército de Estados Unidos. El gigante tecnológico cerró este lunes un controvertido acuerdo confidencial para gestionar las redes clasificadas del Pentágono, según ha adelantado ‘The Information’.
El trato permitirá al rebautizado como Departamento de Guerra utilizar Gemini, la familia de modelos de IA de Google, para «cualquier fin gubernamental lícito». En concreto, para tareas particularmente sensibles como la selección de objetivos militares o la planificación de misiones.
De esta manera, Google sigue los pasos de OpenAI y xAI. En las últimas semanas, la start-up responsable de ChatGPT y la firma de IA de Elon Musk también han cerrado acuerdos para suministrar su tecnología a la administración Trump para uso clasificado.
Las ‘apps’ de DeepSeek, ChatGPT y Google Gemini / Andrey Rudakov / Bloomberg
Protestas de los empleados
En 2025, Google, OpenAI y Anthropic ya firmaron un acuerdo de 200 millones de dólares para ceder sus aplicaciones de IA generativa al departamento que encabeza Pete Hegseth. Sin embargo, la polémica estalló a principios de año cuando Anthropic decidió poner límites al uso de su tecnología para prohibir la creación de armas autónomas y de sistemas de vigilancia social masiva. La restricción indignó tanto a la Casa Blanca que impuso un veto como castigo a la firma dirigida por Dario Amodei.
El acuerdo, según ‘The Information’, incluye una cláusula que establece que la IA «no debe utilizarse» para la vigilancia social y las armas autónomas «sin la supervisión y el control humanos adecuados». Sin embargo, también indica que Google no tiene derecho a controlar o vetar las decisiones del Gobierno estadounidense.

El presidente de EEUU, Donald Trump, y el Secretario de Guerra, Pete Hegseth. / Europa Press
Protestas de los empleados
El nuevo acuerdo de Google con el Pentágono no establece esos mismos límites. Conscientes de ello, más de 600 empleados de la compañía han firmado una carta en la que piden a su director ejecutivo, Sundar Pichai, hacer como Anthropic y oponerse a la presión del Pentágono. «Queremos que la IA beneficie a la humanidad; no queremos que se utilice de formas inhumanas o extremadamente perjudiciales», reza la misiva. «La única forma de garantizar que Google no se vea implicado en tales daños es rechazar cualquier carga de trabajo clasificada. De lo contrario, esos usos podrían producirse sin que lo sepamos ni tengamos la capacidad de impedirlos».
Queremos que la IA beneficie a la humanidad; no queremos que se utilice de formas inhumanas o extremadamente perjudiciales
La compañía ha asegurado que «proporcionar acceso a la API de nuestros modelos comerciales, incluso en la infraestructura de Google, con prácticas y condiciones estándar del sector, representa un enfoque responsable para apoyar la seguridad nacional».
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