Desde la geografía

Los pasados días publicó LA NUEVA ESPAÑA dos artículos, uno acerca de cómo, durante los últimos 20 años, degeneró el asunto de los accesos a El Musel y de cómo nuestros gobernantes actuales están matando por asfixia a un puerto cuya actividad está ligada al paso de mercancías de la mar a la tierra. La otra noticia nos transmitió que los barcos de contenedores tienen problemas dado que no pueden entrar a plena carga porque los calados de los muelles oscilan desde los 10.80 a 11,80 metros cuando los necesarios son de 15-16 metros. Según la noticia «La Autoridad Portuaria de Gijón está estudiando, a petición de la naviera que opera la línea, la viabilidad de aumentar el calado de la terminal, ubicada en los muelles de La Osa».

Fuente