Uno de los capitanes del Valencia CF, Pepelu, aseguró al acabar el partido que «hay que darle valor» al empate cosechado en Mallorca. Un «valor» que aumentará o disminuirá una vez que en la noche del jueves esta jornada 33 de LaLiga llegue a su fin. Por ahora, el punto deja al equipo de Carlos Corberán en la decimotercera posición con 36 unidades, a la expectativa de los que depare el resto de encuentros de los rivales implicados en la carrera por la permanencia en Primera división.
Los blanquinegros están en ‘punto muerto‘. De partida, las tablas con un adversario que llegaba a la cita en plena forma -entre los cinco mejores de LaLiga en las últimas fechas- son buenas, aunque la perspectiva sufrirá modificaciones después de lo que suceda en los siguientes choques: Elche – Atlético y Levante – Sevilla. La presión que sean capaces de añadir desde atrás los habitantes actuales de la zona de descenso marcará el precio final de la salvación. Lo que es seguro es que la jornada, al menos, terminará con tres puntos de renta sobre el descenso tras la derrota del Alavés en el Santiago Bernabéu (2-1). Así, los babazorros se encuentran con 33 puntos a más de un partido, ya que el ‘goal average‘ está a favor de los valencianistas.
Tan claro como que el Valencia frenó en Palma a un equipo, el de Martín Demichelis, que venía lanzado contando por victorias sus tres anteriores partidos en Son Moix –Espanyol, Real Madrid y Rayo Vallecano-, es que al conjunto valencianista le siguen faltando dos victorias o, en su defecto, cinco o seis puntos para poder dormir totalmente tranquilo.
Orden defensivo y reacción final
Careciendo de continuidad y, sobre todo, de capacidad para hacerle daño al Mallorca hasta que Javi Guerra apareció por el campo a la hora de juego, el principal mérito residió en el orden defensivo que neutralizó a Vedat Muriqi, segundo máximo artillero de LaLiga, y controló casi siempre lejos de la portería de Stole Dimitrievski a un conjunto rival que había desarbolado a los últimos visitantes en Palma. Casi siempre, porque en la reanudación del segundo tiempo Samu Costa entró libre de marca para rematar un centro lateral de Sergi Darder en un tipo de acción en la que los de Corberán hacen aguas a lo largo de la temporada. Y, casi siempre, porque en los minutos siguientes al 1-0 el sello a la victoria local pasó por las botas y la velocidad endiablada de Jan Virgili, que llevó de cabeza a la defensa de circunstancias del Valencia. Afortunadamente, Dimitrievski salvó los muebles cara a cara con Virgili.
Los cambios de Corberán dieron impulso a un equipo blanquinegro que parecía muerto y resignado. Y el gol de Sadiq, un punto que corta la dinámica de dos derrotas consecutivas frente a Celta (2-3) y Elche (1-0) y permitirá buscar el billete de la permanencia en los dos próximos partidos con el apoyo del valencianismo en Mestalla. Girona, el primero el sábado a las 18:30 horas, y Atlético de Madrid.
A falta del resto de la jornada, la ventaja de cuatro puntos sobre el descenso hace que el Valencia dependa de sí mismo. Sin embargo, el ahogo con el que se presente el equipo en esas dos citas que se avecinan en casa estará en función de lo que pase el miércoles y el jueves en dos estadios de la Comunitat Valenciana: el Martínez Valero y el Ciutat de València.
Hoy, a las siete de la tarde, el Elche, que abre la zona roja con 32 unidades, recibe a un Atlético en el que Diego Simeone se ha dejado en casa media plantilla con la vista puesta en la Champions. Una situación que también podría beneficiar a los de Mestalla el 2 de mayo, cuando los rojiblancos estarán a media camino en las semifinales ante el Arsenal. Mañana, el Levante, con 29 puntos, apurará una de sus últimas balas en la visita del Sevilla, que suma 34.
La derrota del Alavés frente al Real Madrid en la noche del martes es el primer argumento que hace bueno el punto de Son Moix. El valencianismo espera que las noticias positivas continúen con el desarrollo de esta jornada 33 que, curiosamente, se ha adelantado a la 32, que se jugará durante el fin de semana. Por lo menos, una semana más el descenso -y la cláusula Goldman Sachs- se mantienen a raya.









