Sin presupuestos actualizados y sin mayorías parlamentarias claras, el Gobierno sigue elevando el gasto en defensa a través de mecanismos que sortean el aval del Congreso. Solo en el último Consejo de Ministros, se dio luz verde a acuerdos en gasto militar por un valor de 740 millones euros. Una cifra significativa que supone cerca del 35% del total de partidas aprobadas en lo que va de año. El aumento del presupuesto en defensa asciende así hasta los 2.875 millones durante este 2026.
Durante el mismo Consejo de Ministros en el que se aprobó el decreto para la regularización extraordinaria de migrantes, se autorizó un acuerdo marco para adquirir vehículos todoterreno (autobastidores de 1.500 kg de carga útil de alta movilidad táctica) para reforzar a las Fuerzas Armadas. Se trata de un contrato de 724 millones para el que se hace uso del instrumento de financiación de la Unión Europea de Acción por la Seguridad de Europa (SAFE, por sus siglas en inglés).
El acuerdo marco incorpora una adenda que contempla la participación de Portugal. La otra partida en gasto militar autorizada en el último Consejo de Ministros es para prácticas de simulador de aeronaves del ejército por un valor de 15,6 millones.
A cargo del fondo de contingencia se aprobaron 698 millones de euros en un Consejo de Ministros el pasado 10 de febrero para hacer frente al gasto de misiones de paz en el extranjero. Más recientemente, el pasado 10 de marzo, se aprobó otra partida para Defensa de 1.339 millones “con la finalidad de atender necesidades ineludibles” mediante una transferencia de Hacienda. Este último es uno de los mecanismos más habituales, junto a los suplementos de crédito.
La partida para la adquisición de vehículos del ejército de alta movilidad táctica es la más voluminosa después de los 1.000 millones comprometidos el pasado mes de marzo para ayuda militar a Ucrania. En este caso se ha hecho uso también del instrumento de financiación lanzado por la Comisión Europea. Desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania, en 2022, el Gobierno habrá dedicado 3.795 millones de euros para apoyar militarme a este país.
Pedro Sánchez garantizó a Volodímir Zelenski durante su último encuentro en Moncloa que España seguiría apoyando a Ucrania «el tiempo que sea necesario hasta lograr una paz justa y duradera». En el mismo encuentro se ratificaron acuerdos para “cofabricar” en el ámbito de la industria de defensa, incluyendo sistemas de radares de ataque profundo o misiles de alta precisión».
La titular de Defensa, Margarita Robles, también avanzó esta semana a su homólogo ucraniano, Mykhailo Fedorov, que España continúa trabajando en nuevos proyectos de asistencia militar para 2026. Especialmente en el ámbito de la defensa antiaérea, la munición de artillería y los sistemas no tripulados. Los socios de investidura del arco izquierdo han cuestionado recurrentemente estas partidas e incluso Sumar ha llegado a presentar observaciones a su aprobación en el Consejo de Ministros.
El 2% del PIB en 2025
Pedro Sánchez combina este aumento del presupuesto en defensa con el lema del “no a la guerra” y su objetivo de fijar el gasto militar en el 2,1%. Sin plegarse a la presión de la Administración de EEUU para alinearlo con el objetivo de la última cumbre de la OTAN del 5%. Pese a ello, desde la llegada de Sánchez a La Moncloa el gasto en defensa se ha triplicado.
En 2025, España ya alcanzó el 2% del PIB en gasto en defensa comprometido, como ratificó la propia OTAN en su examen el pasado mes de enero. Lo hizo tras aprobarse un ‘plan industrial y tecnológico para el fortalecimiento de la seguridad y la defensa’ con el que se invirtieron 10.471 millones de euros adicionales. Un plan aprobado en el Consejo de Ministros y que si bien se expuso en el Congreso, tampoco se sometió a votación. Además, el ejército contribuye de manera significativa a la Alianza en diferentes misiones, sumando un despliegue de más de 3.000 soldados.
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