Las claves
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El grupo político Patriotas por Europa ha celebrado este sábado en la Piazza del Duomo de Milán su primer gran acto público tras las elecciones húngaras.
El evento ha servido para medir la cohesión de la coalición después de que el partido Fidesz, liderado por Viktor Orbán, perdiera el gobierno de Hungría frente a la formación Tisza de Peter Magyar a principios de mes.
La policía acordonó los accesos para separar a los asistentes de una contramanifestación de izquierda.
Según las cifras oficiales de los organizadores, miles de personas acudieron a la convocatoria, portando banderas de Italia, España, Francia y Hungría.
El centro histórico de la ciudad quedó dividido en dos sectores estancos. Miles de simpatizantes de la derecha se concentraron a las 15:00 horas en la explanada del Duomo para escuchar a sus líderes.
A pocos metros, en Porta Ticinese, colectivos antifascistas y de izquierda se manifestaban bajo el lema «Milán no es vuestra».
Los manifestantes lanzaron petardos, botellas de vidrio y bombas de humo contra los agentes.
La respuesta policial fue inmediata: las furgonetas de la Policía de Estado utilizaron cañones de agua para dispersar a los grupos más violentos.
Entre el humo y el estruendo, los manifestantes coreaban a gritos: «¡Fuera los fascistas de Milán!».
Salvini como anfitrión
Matteo Salvini, anfitrión del evento, abrió el mitin haciendo referencia directa a los disturbios que se oían de fondo: «Si los grupos de izquierda creen que sus gritos van a frenar la voluntad de los pueblos europeos, es que no entienden nada».
El líder de la Lega centró su discurso en la seguridad ciudadana y el control de las fronteras, utilizando la presencia de los contramanifestantes como ejemplo de lo que denominó «intolerancia de la vieja política«.
El blindaje policial
Más de 1.500 efectivos de la Policía de Estado y la Policía Local de Milán acordonaron los accesos al centro para evitar el contacto directo entre ambos grupos.
La tensión fue constante durante toda la tarde. En el bloque de la contramanifestación, los asistentes denunciaron lo que consideran una «provocación» por parte de los líderes soberanistas en una ciudad históricamente vinculada a los valores de la Resistencia.
Los manifestantes de izquierda quemaron simbólicamente carteles con el rostro de Matteo Salvini y criticaron la gestión migratoria de la coalición.
La participación de Vox
La delegación de Vox, encabezada por sus principales figuras en el Parlamento Europeo, tuvo un papel protagonista al reforzar el mensaje de unidad del bloque.
Los representantes españoles subrayaron que la derrota de Orbán en Hungría no debilita los principios de la coalición, sino que hace más necesaria la cooperación entre los partidos nacionales frente a las políticas de Bruselas.
Durante sus intervenciones, Vox puso el foco en la soberanía energética y la seguridad jurídica, insistiendo en que España sigue siendo un pilar fundamental para el futuro de Patriotas por Europa.






