El debate sobre el futuro del medio rural busca dejar atrás los diagnósticos repetidos y avanzar hacia soluciones concretas. El Foro Rural Sustentable 2026 ha reunido en O Castro de Caldelas (Ourense) a más de un centenar de entidades, empresas y profesionales con el objetivo de transformar la reflexión en propuestas concretas capaces de aplicarse en el territorio.
La jornada central del encuentro, promovido por la Fundación Galicia Sustentable con el impulso de Corporación Hijos de Rivera, Abanca y Gadis, ha servido para consolidar un modelo de trabajo orientado a la acción. A partir de un documento base elaborado previamente, los participantes han trabajado en su contraste, mejora y priorización para identificar medidas viables, definir responsables y avanzar en posibles alianzas. La intención es que las conclusiones tengan recorrido real y puedan trasladarse tanto a políticas públicas como a estrategias empresariales.
Uno de los ejes del foro ha sido el cambio de relato sobre el medio rural. El periodista Manuel Campo Vidal defendió un enfoque más constructivo, alejado de visiones negativas: «Debemos ser positivos y abandonar términos como ‘la España vacía’ o ‘la España vaciada’. Tenemos que hablar de la España rural viva». En su intervención, también advirtió del desequilibrio territorial existente y de los riesgos económicos, sociales y medioambientales asociados, subrayando la necesidad de impulsar soluciones que permitan fijar población y generar actividad.
El proceso de trabajo del foro conecta el conocimiento con la toma de decisiones. Tras una sesión técnica previa, los participantes han desarrollado durante la jornada central un trabajo colaborativo centrado en definir qué medidas deben activarse, cómo hacerlas viables y qué actores deben implicarse. Este enfoque busca superar el análisis teórico y avanzar hacia un planteamiento práctico basado en experiencias y datos.
Entre los principales ámbitos abordados destacan los servicios públicos, la vivienda, la ordenación del territorio, la tecnología, el relevo generacional y la actividad empresarial. En el caso de los servicios, se insistió en que garantizar derechos efectivos no pasa por replicar el modelo urbano, sino por diseñar soluciones adaptadas a la dispersión poblacional y a la baja densidad. En este sentido, el acceso a la sanidad, la educación o los cuidados debe plantearse desde fórmulas específicas para el territorio.
El periodista Manuel Campo vidal durante su intervcención / cedida
La vivienda y el acceso a la tierra centraron buena parte del debate, al considerarse dos de los principales cuellos de botella para el desarrollo del rural. La falta de disponibilidad y las dificultades de acceso condicionan la fijación de población, el emprendimiento y cualquier estrategia de relevo generacional. Sin resolver estas barreras, coincidieron los participantes, resulta difícil consolidar proyectos de vida y actividad económica.
En paralelo, el foro analizó el papel de la tecnología, planteando la necesidad de priorizar soluciones útiles frente a la incorporación indiscriminada de herramientas. También se abordó el relevo generacional desde una perspectiva estructural, vinculada tanto a la viabilidad económica de los proyectos como a las condiciones de vida en el territorio.
La dimensión empresarial ocupó igualmente un lugar destacado en el debate. Los participantes subrayaron la importancia de consolidar iniciativas capaces de sostener empleo, generar valor añadido y competir con criterios profesionales. En este contexto, la rentabilidad se planteó como una condición necesaria para garantizar continuidad, estabilidad y futuro en el medio rural.
Retos del territorio
Las mesas coincidieron en que el principal desafío es hacer viable la vida y el trabajo en el rural. La dificultad de acceso a vivienda y tierra, las trabas administrativas o la falta de adaptación de determinadas políticas siguen limitando el desarrollo. Ante esta situación, se reclamó una mayor coordinación entre administraciones, empresas y agentes locales para diseñar soluciones ajustadas a la realidad del territorio.
El encuentro continuará con una sesión de síntesis en la que se recogerán y ordenarán las principales conclusiones del trabajo desarrollado. Estas se integrarán en un documento final con vocación de continuidad y seguimiento, orientado a activar medidas concretas y a reforzar un modelo de rural dinámico, con actividad, oportunidades y futuro.












