Mallorca contará a partir de mayo con un nuevo actor en el ámbito de la vivienda. El Sindicat de Llogateres de Mallorca se presentará oficialmente el próximo día 9 en Palma con el objetivo de organizar a la población inquilina ante el encarecimiento del alquiler y las dificultades de acceso a la vivienda en la isla. La organización se inspira en el modelo del Sindicat de Llogateres de Catalunya, creado en Barcelona en 2017, y que en los últimos años ha impulsado movilizaciones y acciones colectivas en defensa de los derechos de los inquilinos. La iniciativa mallorquina busca trasladar esa estructura organizativa al contexto insular.
El sindicato surge a partir de un grupo promotor constituido tras varios encuentros celebrados en distintos puntos de Mallorca, vinculados a la presentación del libro Poder Llogater. Sus impulsores plantean la creación de una herramienta «de lucha jurídica y política» para canalizar el malestar existente en torno al mercado del alquiler. Entre sus principales líneas de actuación, el colectivo señala la voluntad de «frenar el rendismo», «denunciar la especulación inmobiliaria» y «combatir la turistificación». También plantea establecer vínculos con otras entidades sociales y movimientos ya activos en la isla en torno al derecho a la vivienda.
La presentación tendrá lugar a las 12 horas en el Cine Ciutat de Palma y contará con la participación de representantes del Sindicat de Llogateres de Catalunya, de la Confederación de Sindicatos de Inquilinas y del investigador en políticas de vivienda Jaime Palomera. Durante el acto se explicarán los ejes de trabajo del sindicato, su organización interna y las vías de afiliación. El mismo día por la tarde, el colectivo participará en una actividad en la plaza Quadrado de Palma, dentro de la programación de Ràdio Elèctrica, con el objetivo de dar a conocer el proyecto y contactar con posibles nuevos miembros.
La creación del sindicato se produce en un contexto marcado por la subida de los precios de la vivienda y el debate sobre el impacto del turismo en este ámbito, un escenario en el que diferentes plataformas y organizaciones vienen reclamando medidas para garantizar el derecho a la vivienda. En su página web, el sindicato explica que nació para «poner fin a la creciente burbuja de precios de alquiler en la que nos encontramos» al considerar que «el rendismo inmobiliario, organizado y con todas las leyes a su favor, tiene mucho poder para seguir ahogando a las inquilinos y inquilinos, subiendo los precios y echándonos de casa con facilidad».
Ante esta situación, explica el Sindicato, la misión principal es organizar las inquilinos y los inquilinos para «revertir el equilibrio de fuerzas y defender el derecho a un hogar digno y estable avanzando hacia el objetivo final: la desmercantilización de la vivienda». En este sentido, apuestan por un sindicalismo «de base, donde los inquilinos y inquilinos se organizan y se unen bloque a bloque, barrio a barrio, para hacer frente a los abusos de la propiedad».
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