Prohibido hablar ahora de la renovación y lo de mañana ante el CD Leganés (20.00 horas, LaLiga TV), con la UD Las Palmas fuera del playoff, no es una final. Luis García Fernández, que pierde a Enzo y Taisei Miyashiro por lesión, se centra únicamente en el cuadro pepinero. Elude distracciones. Como por ejemplo, su continuidad en el club isleño aunque no logre el ascenso -tema que sacó él sin que nadie le preguntase el pasado febrero-. Pero ahora, aprieta la urgencia.
Luis García Fernández, en imagen de archivo. / LA PROVINCIA / DLP
«Es que no pienso en ese tema [renovación con la UD]. Pienso en el partido de mañana, en recuperar a los jugadores y que se mejoren. No pienso en absoluto en nado vinculado a mí. Priorizo en exprimirme al máximo, en romperme la cabeza aún más y en cómo nos podemos ayudar», relató sobre la cuestión de su ampliación -que está asegurada con el ascenso hasta junio de 2027- y que se negocia para seguir en Segunda.
Argumenta, como hizo en La Rosaleda, que lo de mañana no es una final. «Es que os encanta buscar tintes dramáticos y heroicos a las situaciones. Pero fíjate, el fútbol me ha enseñado muchísimas cosas y la más importante es que lo más importante es lo próximo. En mi carrera como jugador he conseguido salvarme haciendo la peor primera vuelta de la historia de LaLiga, he conseguido salvarme en otra situación haciendo tres goles en los últimos veinte minutos de un partido, he conseguido salvarme en la última jugada de un partido (…) Eso sí es una final. Final es cuando no hay más. Me hablabais de final la semana pasada y estamos aquí en la misma situación. No cabe duda de que es un partido muy muy importante, pero el fútbol me enseña que lo más importante es lo próximo y lo próximo es el partido que tenemos mañana, nada más», realza Luis García, que sigue empeñado en rebajar el dramatismo a la contienda de Siete Palmas.

Luis García Fernández, en su zona de trabajo de Barranco Seco. / J.PEREZ CURBELO
Admite fallos en los cambios
García reconoce errores en la gestión de los cambios -ante el Málaga, retiró al lesionado Taisei y apostó por Viera con Kirian y Fuster en el verde-. «Fallo en muchas cosas, soy una persona como otra cualquiera, tengo mis defectos y mis errores. Me equivoco porque tomo decisiones. Trato de analizarlo para intentar mejorarlo, para seguir evolucionando que es lo más importante en esta vida, no solo como entrenador. Mirar hacia adelante, tener la autocrítica suficiente, y mirarse a uno mismo para mejorar y no hay más».
La pregunta por Benedetti
El técnico de la UD no le ha dado ni una oportunidad a Benedetti. El fichaje invernal es el único del plantel, junto a Adri Suárez, que no ha sido titular. Para García, el tema ya carece de recorrido. A la cuestion de cómo sabe que no vale si no lo pone de inicio, admite que «es una incógnita, vuelvo a lo de siempre». «Me preguntáis siempre por el que no está; es muy difícil cuadrarlos a todos. Si juega Nico esta semana, me preguntaréis por qué no juega el otro (…) Benedetti tiene potencial, pero no hemos encontrado el momento. Está trabajando muy bien».
Palo al VAR
En relación al reconocimiento del CTA de que había penalti sobre Taisei Miyashiro del meta Herrero, pide más atención y profesionalmismo al VAR. «A mí no me sirve para nada. No tengo ninguna duda que desde el Comité hay una autocrítica tremenda para tratar de ser mejores porque no entiendo el fútbol profesional o la vida en general sin esa autocrítica. Es cierto que mucha gente quería esos vídeos públicos para que se viera que hay autocrítica, pero yo no tenía ninguna duda de que la hay. Soy un defensor de los árbitros, cada vez se lo ponen y se lo ponemos más difícil, pocas veces se habla de manera positiva de los árbitros y hay muchísimas cosas que lo hacen bien».
Y ahora llega el azote al VAR: «Si creo que la gente que está en el VAR, con menos pulsaciones, las cámaras que quieras (…) Lo tienes que ver, ahí sí creo que tenemos que ser críticos con eso porque creo que ellos lo tenían que haber advertido al árbitro porque nosotros en nuestra pantalla de banquillo lo vimos claro y nos dijo que no había una fuerza excesiva, que no había temeridad pero era una acción muy clara que vuelvo a repetir, era imposible que el árbitro la viera porque creo que nadie a esa velocidad puede darse cuenta de que eso había ocurrido. Pero sí creo que la gente del VAR tenía que haber interpretado la situación».
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