El índice de precios de producción (IPP) de Estados Unidos ha subido en marzo al 4% en tasa interanual, desde el 3,4% de febrero, en base a los datos publicados por la Oficina de Estadísticas Laborales estadounidense. De esta manera, el indicador alcanza su mayor nivel desde febrero de 2023, aunque se ubica por debajo de las expectativas de consenso, que anticipaban un 4,6%.
Por su parte, la tasa mensual ha mostrado un avance del 0,5% en el tercer mes del año, mientras que el mercado esperaba un aumento del 1,2%, con lo que mantiene el ritmo de subidas de febrero.
En este sentido, desde el organismo que difunde el informe han señalado que «el aumento de los precios de la demanda final en marzo se debe a un incremento del 1,6% en el índice de bienes«. Los precios de los servicios se mantuvieron sin cambios.
Además, el índice de demanda final excluyendo alimentos, energía y servicios ha mostrado un crecimiento del 0,2% en marzo, tras el incremento del 0,5% del mes anterior. Este registro deja la tasa interanual en el 3,6%.
Dentro de los precios de los bienes, el aumento del 1,6% en marzo, que supone el mayor incremento desde agosto de 2023, estuvo liderado por la energía, cuyo precio aumentó un 8,5%. En contraste, los precios de los alimentos disminuyeron un 0,3%.
En lo que respecta a los servicios, los aumentos de precios del 1,3% para el transporte y almacenamiento compensaron una disminución del 0,3% en los márgenes de los servicios comerciales.
Dentro de la demanda intermedia, el índice de bienes procesados subió un 2,6% en marzo, mientras que los precios de los bienes no elaborados cedieron un 2,6% y los de los servicios retrocedieron un 0,1%.














