«Hace casi 50 años, en 1978, vine aquí, a Son Abrines, a hacerle un retrato a Joan Miró. Fue la primera vez que entraba en un estudio de artista y me cambió la forma de pensar la fotografía. Me fascinó el estudio como espacio mental, a partir de los objetos, el mobiliario, cómo todo un imaginario se halla reunido en un espacio pequeño».
Desde entonces, cuando tenía 26 años, el fotógrafo Jean Marie del Moral ha dedicado su profesión a retratar a artistas en sus estudios, como el genio catalán «símbolo de dignidad humana y una posición artística que son excepcionales en el siglo XX», según le definió.
Del Moral presentó este martes en la Fundació del pintor y escultor la exposición Miró Mont-Roig / Horta Picasso, donde el fotógrafo afincado en Mallorca retrata los paisajes de «los lugares que marcaron a Miró y Picasso cuando eran jóvenes», dijo en referencia a las localidades catalanas de Mont-Roig y Horta de Sant Joan.
Fotografías de estudio de Jean Marie del Moral en el Espai Zero de la Fundació Pilar i Joan Miró / B. Ramon
Similitudes
Los orígenes creativos de «los referentes absolutos del siglo XX» tienen similitudes y se encuentran «no muy lejos, a 80 kilómetros de distancia»; y Jean Marie del Moral se ha paseado por ellos desde hace décadas en múltiples ocasiones en busca de «paralelismos y también diferencias», explicó.
«Picasso fue por primera vez cuando tenía 16 años y descubrió un paisaje con una montaña muy parecida a la de Sainte-Victoire, de Cézanne, quien fue una gran influencia. Picasso siempre dijo que todo lo que sabía lo había aprendido en Horta».
Por su parte, «Miró decía que toda su obra salía de Mont-Roig, por cuyo paisaje tenía gran fascinación». El fotógrafo quiere mostrar con sus imágenes «el punto de partida de la obra pictórica» y «una conexión poética y con mucha empatía» de los dos genios del siglo XX.
Asimismo, la Fundació Miró inaugura este miércoles las exposiciones de los artistas Carlos Bunga y Claudio Zulian, Nova vida després del foc y La montagna incantata, respectivamente.
La primera se puede ver en el Espai Cúbic y en ella el autor ha tejido objetos cotidianos y se ha centrado en «reflejar el interés de Miró por el proceso y las posibilidades de la artesanía». La segunda muestra es una instalación sonora en la entrada de la Fundació y un audiovisual de «proyectos que se acercan a lugares desangelados».

El Espai Cúbic acoge la exposición de Carlos Bunga / B. Ramon
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