La periodista Almudena Hernández ha publicado el libro ‘León XIV, el león de la paz’, un perfil del Pontífice construido a través del diálogo con una docena de personas de su círculo más cercano. La obra revela a un Papa que, según sus allegados, escucha muchísimo, es muy prudente y posee un sentido del humor con retranca, capaz de reírse a carcajadas.
Desde el inicio de su Pontificado, León XIV ha hecho un llamamiento a la unidad y a la paz desarmada y desarmante. Según Hernández, sus armas para luchar contra la polarización son escuchar a todos y tender puentes. La autora lo describe con una metáfora: “Yo digo que este león ruge con mansedumbre por esa paz”.
Sus colaboradores confirman esta visión, describiéndolo como un hombre que “siempre busca una persona que esté capacitada y dispuesta a dialogar, a buscar una esperanza en las situaciones más complicadas”. Además, destacan su gran capacidad de trabajo, ya que suele trabajar hasta tarde y es el primero en la capilla por la mañana para “coger la gasolina del santísimo”.
Un Papa ‘made in Spain’: «Lo conoce al dedillo»
El libro define a León XIV como un Papa ‘made in Spain’, ya que “nos conoce perfectamente”. Según la autora, ha recorrido las carreteras españolas decenas de veces, conoce Madrid “al dedillo”, habla español y mantiene el contacto diario con sus amigos españoles.
Su próxima visita a España, la primera de un Pontífice en 15 años, es muy esperada. Almudena Hernández cuenta anécdotas como su visita a Montserrat para conocer a la ‘Moreneta’ o que el arzobispo de Madrid, el cardenal Cobo, planea agasajarle con tortilla de patata y jamón, platos que sabe que le gustan.
El descubrimiento de un espíritu agustino
El libro, prologado por el presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, no es una biografía tradicional. Hernández lo define como “un gran reportaje de 260 páginas”, que es lo que ella, como periodista, sabe hacer.
Uno de los mayores descubrimientos para la autora ha sido el espíritu agustiniano del Papa, que para ella era una incógnita. “Es un agustino por los 4 costados”, afirma, y cree que esto marca su pontificado, impulsando su búsqueda de la unidad y la atención a los pobres














