La contención de Pedro Sánchez mostrada a primera hora con el juez Juan Carlos Peinado tras cerrar la instrucción del caso Begoña Gómez para procesar por cuatro delitos a su esposa ha contrastado con el tono empleado desde la sala de rueda de prensa de Moncloa tras el Consejo de Ministros. El ministro de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, la portavoz del Gobierno, Elma Saiz y el ministro de Transportes, Óscar Puente, han coincidido en poner en tela de juicio una investigación que este último tildó de “prospectiva”, algo prohibido por el ordenamiento jurídico. Puente ha sido el más duro, quien sin ser preguntado directamente por la prensa sobre este asunto tomó la palabra para plantear si “¿estamos ante causas judiciales que tratan de eliminar espacio de impunidad o que pretenden violentar la acción política de los representantes elegidios democráticamente?”.
El titular de Justicia ha urgido al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) a resolver sus denuncias por irregularidades contra el juez y ha defendido su libertad de oponión ante las críticas de las asociaciones judiciales por cuestionar la instrucción. En esta línea, ha defendido que su opinión “es muy compartida por una amplísima parte de la sociedad y también de la carrera judicial, que está peocupada por cómo algunas resoluciones judiciales pueden afectar. Tras ello, ha añadido que en un Estado de derecho se pueden corregir “resoluciones no fundamentadas a deretcho” y ha vuelto a mostrar su confianza “absoluta” en que un tribunal superior revoque las decisiones de Peinado si son contrarias al ordenamiento jurídico.
La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ha apelado a la “inocencia” de la esposa del presidente del Gobierno y ha cuestionado que, en su opinión como jurista, el auto de cierre de la instrucción “tiene párrafos y aspectos que son inéditos” e irían “más allá de lo jurídico”. Por ello, se sumó a la llamada a la confianza en la justicia y que “se haga justicia”. Una apelación que, dijo, no debería ser incompatible con “criticar algunos procedimientos que desprestigian” la justicia.
Fuentes de Moncloa insisten en que están convencidos de que en instancias superiores se resolverá a favor de Begoña Gómez al considerar que «no hay nada «que demuestre los delitos que se le imputan. Concretamente, el titular de Transporte, también jurista de formación y abogado de profesión, ha señalado que tras estudiar el auto “me cuesta entender qué es lo que se le reprocha a Begoña Gómez”. “No veo ilícito ni veo por ningún lado el ánimo de lucro”, ha cuestionado para añadir que la investigación se inició con la denuncia de una “organización política de extrema derecha” y que ha acabado en un auto que “poco” tiene que ver con lo denunciado.
El jefe del Ejecutivo, por su parte, ha evitado entrar al choque con el juez Juan Carlos Peinado preguntado sobre este asunto durante una rueda de prensa en Pekín tras reunirse con el presidente de China, Xi Jinping. Lo que sí ha manifestado es su convencimiento de que “el tiempo va a poner todo y a todos en su sitio”. “Yo lo que le pido a la justicia es que haga justicia”, se ha limitado a añadir Sánchez para no desviar el foco del mensaje político y económico del viaje.
Desde el PSOE subían el tono tras conocerse la última decisión del juez de este caso para criticar que «la instrucción del juez Peinado lleva años siendo una vergüenza» y por ello en muchas ocasiones habría tenido que ser corregida por la Audiencia Provincial de Madrid. Los socialistas consideran que»no hay nada, ninguna responsabilidad penal» por parte de Begoña Gómez en este caso, «solo hay un intento desesperado del magistrado por perjudicar al presidente del Gobierno, al PSOE, y por proteger al PP de sus responsabilidades en otros casos».
En Ferraz relacionan lo conocido hasta ahora en el juicio de Kitchen con que Juanma Moreno Bonilla haya decidido «prescindir de Rajoy o incluso de Aznar» en la campaña andaluza. «Nos hemos encontrado con una instrucción errática y prospectiva», que ha sido «corregida por la Audiencia Provincial al menos en 13 ocasiones»- y ven «inquina» con Begoña Gómez y «pasividad» con el novio de Isabel Díaz Ayuso, Alberto González Amador, investigado en otro juzgado.
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