Estuve llorando toda la noche

El Real Zaragoza, con estas dos últimas derrotas ante Mirandés y Córdoba, dos partidos que disminuyen sus probabilidades de permanencia en esta temporada de locura (para mal), da síntomas de una clara enfermedad que los de David Navarro llevan teniendo desde el inicio de la temporada: la falta de gol. Con unas aportaciones de Dani Gómez y de Kenan Kodro insuficientes para el club zaragocista, hoy toca echar la vista atrás para ver cómo un buen ‘nueve’ ya es un motivo de peso para competir por una vuelta a Primera División que se lleva más de diez años esperando.

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