Charlie Patiño, Mulattieri, Bil y los tiros en el pie

Los focos apuntarán a Charlie Patiño y tendrá toda la lógica del mundo porque son errores que no se permiten ni en la etapa de formación. Ni a un infantil, ni a un cadete. La capacidad que tiene para tratar el balón, su plasticidad y ese don para limpiar la jugada son innegables, pero este tipo errores, sus minutos en El Alcoraz, son los que le ponen asteriscos a su carrera, no solo en el Dépor, sino en el fútbol de alto nivel. Cualquier futbolista con hechuras de profesional sabe que no puede hacer ese control. Ni así, ni ahí, ni en ese momento, ni en esa dirección. Un partido se gana y se pierde en 90 minutos y el Dépor debió ir a por él antes. Pero cuando está todo tan ajustado, los detalles deciden. Es un mantra de Antonio Hidalgo, tiene razón.

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