El conocido correcaminos es ese entrañable personaje de dibujos animados que invariablemente acaba burlando las trampas de su rival, el coyote, saliendo airoso de sus intentos por atraparle. Pero no es solo un animal de las pantallas, sino que existe en realidad, aunque lejos de las fronteras españolas. El correcaminos (Geococcyx californianus) es un ave de medio metro de longitud que, al igual que el de la serie de TV, se pasa la vida corriendo, pues apenas vuela.
Es capaz de alcanzar velocidades sorprendentes para un animal de pequeño tamaño, ya que llega a los 32 km/, e incluso más, gracias a sus poderosas extremidades. Es la misma velocidad que puede alcanzar un atleta profesional después de un prolongado entrenamiento.
Un correcaminos posado sobre un árbol / Agencias
Pertenece a la misma familia de los cucos, que sí están presentes en España. Su color es de un tono café jaspeado, que le sirve para camuflarse en el terreno donde habita, en las zonas más áridas de Estados Unidos y México. Le gustan los suelos desérticos con matorrales, pero también bosques abiertos.
Se refugian en la sombra
Para aliviar las altas temperaturas de los desiertos en los que viven, estas aves suelen detenerse en zonas de sombra, donde abren sus alas para así aumentar el área corporal de pérdida de calor, lo que hace bajar su temperatura. Es a mediodía, cuando el calor es más asfixiante, cuando los correcaminos se refugian en cualquier área de sombra que hallen, aunque, si no lo consiguen, tratan de dar la espalda al sol para, de este modo, cobijar sus patas y su garganta de los rayos solares.
El hábitat extremo en el que suele vivir esta especie ha desarrollado en ella una gran capacidad para retener agua en su cuerpo. Para ello dispone de unas glándulas sobre el pico mediante las cuales excreta sales de sodio y potasio de su sistema circulatorio. Así evita perder agua como haría a través de la orina.

El correcaminos vive en el sur de EEUU y en México / Agencias
Los correcaminos suelen posarse sobre árboles y arbustos, al objeto de evitar el aire extremadamente caliente del suelo. Unos pocos centímetros pueden marcar la diferencia entre soportar el calor o no poder hacerlo. En cambio, las noches en su área de distribución son muy frías, para lo que esta especie se sume en un estado hipotérmico para reducir su temperatura corporal de forma drástica.
Vuelos cortos
Aunque puede volar, lo hacer de forma breve y mediante cortos planeos a bajas alturas, cuando debe descender de los arbustos o árboles. Despliega entonces una gran y amplia cola, en comparación con la cual sus alas son pequeñas.
Es una especie monógama, pone de tres a seis huevos en nidos creados junto a los arbustos y los polluelos nacen al cabo de 20 días.
Su alimentación consiste en presas grandes para lo que es su tamaño y entre ellas figuran reptiles, roedores, serpientes, insectos y también pequeñas aves. De estas presas obtienen casi toda el agua que necesitan.










