Con 23 años, Yuseff es un joven marroquí que representa una de las miles de historias de superación que surgen del fenómeno migratorio en Canarias. Salió de Agadir hace aproximadamente dos años, dejando atrás su vida para embarcarse en una patera con la esperanza de encontrar un futuro mejor. Hoy, gracias al apoyo de la Fundación Canaria Main, no solo ha encontrado un hogar, sino que también tiene un objetivo claro: trabajar, prosperar y ayudar a quienes, como él, buscan una oportunidad.
Pasé mucho miedo, lo más difícil es la noche»
joven migrante
El viaje, según relata, no fue nada fácil. «El viaje fue difícil, sí. Encima, por la noche, más difícil», confiesa. A bordo de una patera de madera viajaban 43 personas, entre ellas una mujer embarazada con su hija de 6 años. Pese al miedo y a las olas de un mar ‘enfadado’, el espíritu de cooperación se impuso. «Vinimos como familia, cada persona tiene su esperanza, cada persona quiere un futuro mejor, y cada persona quiere ayudar a otros dentro de la patera», recuerda.
La travesía culminó primero en Lanzarote, desde donde, tras pasar por dependencias policiales, fue derivado a un centro de menores. Al cumplir la mayoría de edad y enfrentarse a la posibilidad de quedarse en la calle, conoció a la Fundación Main. «Ellos me ayudan mucho», afirma agradecido, ya que le proporcionaron un hogar en sus pisos de emancipación, un recurso vital para jóvenes en situación de extrema vulnerabilidad.
Un futuro para ayudar
Yuseff tiene claro su propósito. Aunque está dispuesto a aceptar cualquier trabajo, su verdadera vocación es otra. «Lo que más me gusta mucho, trabajar con los inmigrantes, trabaja como un mediador, porque yo lo vi que falta falta eso», explica. Considera que la barrera idiomática es un gran obstáculo y que su labor podría ser crucial para «subir este mensaje de la persona inmigrante».
Hay personas que vienen aquí para ayudar, trabajar e integrarse»
joven migrante
Su determinación se refleja en su esfuerzo formativo. Además de tener el bachillerato y el carné de conducir de Marruecos, en España ha completado cursos de cocina, repostería, actividades pesqueras, mediación intercultural y operador de carretilla. Con esta preparación, busca cambiar la percepción sobre quienes llegan a las islas: «Quiero decirles a las personas que tenemos que cambiar la manera de ver a los inmigrantes, porque hay veces que se piensa que son malos y que hacen las cosas mal. Eso no es así, me gustaría que cambiaran su mentalidad».
Entrevista Antonio Molina, director de la Fundación Main y Yuseff, joven inmigrante
El apoyo de Fundación Main
Antonio Molina, director de la Fundación Canaria Main, ve un prometedor porvenir en el joven. «Es un chico que tiene futuro», asegura. Destaca de Yuseff dos cualidades clave: «Primero, porque es un chico muy curioso y quiere aprender, y segundo, porque tiene el foco muy puesto en que sabe a lo que ha venido a trabajar, a formarse y a tener un futuro mejor». Molina subraya que el éxito de la integración reside en los propios jóvenes. «Eso lo hacen ellos solos, en verdad. Nosotros solo acompañamos y y guiamos, pero ellos tienen el foco puesto donde quieren estar».

Antonio Molina, director de la Fundación Main
La fundación, nacida de la labor de las salesianas en el barrio de El Polvorín, ha sido testigo de innumerables transformaciones. Molina comparte historias de éxito, como la de un joven que les dijo: «Yo era un matado, un matado malo, y ahora, pues, soy encargado de restaurante». Estos relatos, afirma, son los que «compensan» el trabajo diario contra barreras idiomáticas, culturales, administrativas y económicas.
Hay muchas historias de éxito: un joven que cuenta que era matón malo, y ahora, es encargado de un restaurante»
Director de la Fundación Main
Más allá de la acogida: formación y familia
La labor de Fundación Main va más allá de la atención a personas migrantes. Una de sus grandes líneas de trabajo es la formación profesional, con acreditación en áreas como estética, hostelería, limpieza o atención sociosanitaria. Próximamente, inaugurarán nuevos locales para impartir formación en electricidad y otras ramas. Cuentan también con programas de empleo y recursos para personas tuteladas en Fuerteventura.
Otra línea fundamental es el apoyo a la infancia y la familia, desarrollado en colaboración con la Fundación La Caixa, que atiende diariamente a unas 80 personas menores y sus familias. A través de este proyecto, ofrecen acompañamiento educativo, ocio y tiempo libre e intervenciones psicológicas. Sus puertas también están abiertas para la atención social a jóvenes y familias en situación de desempleo o con dificultades.













