Encontrar su cuerpo fue un consuelo

La iglesia de San Martín de Mohías, en Coaña, se abarrotó este miércoles para dar el último adiós a Juan Carlos Suárez, el pescador natural de Coaña que sufrió un fatal accidente el pasado 10 de enero cuando pescaba en la costa coañesa. La denuncia de su desaparición generó un dispositivo de búsqueda sin precedentes. Sin embargo, no fue posible hallarle con vida y su cuerpo apareció, varias semanas, después en la costa de Francia. Este miércoles, al fin, su familia pudo despedirle y el párroco coañés Emmanuel González puso voz a su dolor: «Gracias a Dios, apareció. Para su familia ha sido un consuelo encontrar su cuerpo y poder darle cristiana sepultura».

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