El Santísimo Cristo de la Buena Muerte, clavado en su cruz a la espera de salir en procesión por las calles de Grado, es mucho más que una imagen para sus fieles. Es, por encima de todo, un ejemplo a seguir y venerar para quienes mantienen la fe inalterada y desean seguir trasmitiéndola a las nuevas generaciones. Y no les va mal: la cofradía moscona dio la bienvenida este viernes de Dolores a un total de 30 nuevos cofrades, deseosos de acompañar a Jesús en su calvario y dar testimonio de su implicación con la vida parroquial.
A la izquierda, Amelia Fidalgo es admitida en la cofradía por Ramón González y el párroco Reinerio García. A la derecha, Sofía Pravia, con su medalla.
Fue en una eucaristía solemne oficiada por el párroco, Reinerio García, y para la que no hay edad. Bien lo sabe Sofía Pravia, que con 11 años ha decidido sumarse a la Cofradía porque «llevo colaborando desde que hice la Primera Comunión», aseguraba tras recibir la bendición de su medalla.

La Cofradía del Santísimo Cristo de la Buena Muerte de Grado suma treinta nuevos integrantes
Un gesto muy emocionante para otros nuevos cofrades como Amelia Fidalgo, cuya madre, Menchu González, falleció el pasado mes de diciembre. Su medalla es ahora suya, y apenas podría contener las lágrimas recordando la fe en el Cristo de la Buena Muerte que ha ido transmitiéndose en la familia de generación en generación. Unos bancos más allá esperaba su turno Pilar López, que «hace tiempo que lo venía pensando, y este año me animé; estoy muy contenta porque participo de la vida parroquial y me apetecía».
Para Carmen Martínez es también una cuestión de devoción y ganas, de «ilusión por la Semana Santa, se necesita que haya gente que tenga inquietud. Animo a todo el mundo porque es una pena que se pierda, en el norte hay poca costumbre y tenemos que empujar», aseveraba, esperando el momento de ser llamada para la bendición por Álvaro Valdés, secretario de la Cofradía.
Uno a uno pasaron ante el altar y bajo la mirada del Cristo para entrara formar parte de forma oficial en el colectivo, de la mano del hermano mayor Ramón González. «La cifra se mantiene, todos los años son más de una veintena y estamos satisfechos», señalaba antes del acto, con un total de 350 integrantes. Un trabajo enorme con el que han conseguido «que en Grado haya procesiones y una Semana Santa digna, porque antes no había nada; ha sido una labor fundamental de recuperación».
La jornada de este viernes dejó constancia de ello, con la iglesia llena de fieles para participar también en el besapiés ante el titular de la cofradía, el Santísimo Cristo de la Buena Muerte. Un momento de mucho recogimiento para muchos de los asistentes, emocionados al depositar sus pesares y esperanzas ante la imagen.
Música
La parte musical de la celebración corrió a cargo de la Agrupación Musical Sagrado Corazón de Jesús de Oviedo, que además ofreció un pequeño concierto al finalizar el acto. Asimismo, se entregaron los premios del II Concurso de Dibujo Infantil de la Semana Santa de Grado, en el que participaron alumnos de los colegios Bernardo Gurdiel, Virgen del Fresno y La Mata.
Resultaron vencedores Paula Fernández y Patricia Ardelean, en la categoría Infantil; Lucía Rodríguez y Luna Castillo, en Primero y Segundo de Primaria; Vera García y Martina López, de Tercero y Cuarto, y Pablo Cadierno y Laura Menéndez, de Quinto y Sexto curso de Primaria. Los premios consistieron en material escolar y diploma, y todos los trabajos serán expuestos en la Casa de Cultura de Grado durante la primera quincena de mayo.
Programa
Un arranque de actividades por todo lo alto para los próximos días en la capital moscona. La Cofradía del Santísimo Cristo de la Buena Muerte ha diseñado un completo programa de actos que comienzan mañana, Domingo de Ramos, a la una de la tarde con la bendición de ramos en la plaza de la Iglesia. El lunes, a las seis de la tarde, tendrá lugar la celebración penitencial en el templo parroquial.
El Miércoles Santo, 1 de abril, se celebrará a las ocho de la tarde el Vía Crucis procesional con las imágenes de Jesús Nazareno y la Virgen Dolorosa, acompañado por la Unión Musical del Principado y la Tuna Oviedo.
El Jueves Santo se celebrará, a las seis de la tarde, la Misa de la Cena del Señor y, a las nueve de la noche, la Hora Santa. El Viernes Santo los actos comenzarán a las seis de la tarde con los Oficios de la Pasión y continuarán a las ocho de la tarde con la procesión de las Siete Palabras, en la que participarán el Santísimo Cristo de la Buena Muerte y la Virgen Dolorosa, acompañados por la Agrupación Musical San Salvador de Oviedo y la Tuna .
La programación concluirá el Sábado Santo con el Rosario de la Aurora a las nueve de la mañana, dedicado a la Soledad de María, y la Vigilia Pascual a las ocho de la tarde.















