A mesa puesta

Ha sido una de esas semanas en las que una se da cuenta de que en Valencia la vida social empieza (y muchas veces termina) alrededor de una mesa. No sé si es herencia mediterránea, costumbre adquirida, o simple placer, pero aquí todo se habla, se entiende, y se negocia mejor con un plato delante.

Fuente