A sus 44 años, Fernando Alonso sigue haciendo historia en la Fórmula 1. El piloto es conocido a nivel mundial por sus buenos resultados, pero más allá de lo deportivo, este 2026 se perfila como un año cargado de emociones en su vida personal, ya que se estrena como padre junto a Melissa Jiménez.
Para el asturiano será su primer hijo, mientras que para la periodista de 38 años, será el cuarto. La comunicadora catalana es madre de Gala, Abril y Max, fruto de su relación anterior con el futbolista Marc Bartra.
A lo largo de los años, Fernando Alonso ha sido muy discreto con su vida privada, aunque siempre ha destacado el valor de la familia, y así lo aseguró en una entrevista: «Mi familia es la base de mi vida. Comparto todo con ellos, hablo sobre mis pensamientos, mis sueños, mis metas. Nunca hago nada sin hablarlo primero con mi familia».
El piloto de Fórmula 1 explicó que con tres años empezó a desarrollar su pasión por el motor, y todo fue gracias a su padre: «Mi padre era un aficionado al karting y fabricó un kart para mi hermana. Una vez me subí y me gustó de inmediato. Mi padre dijo: ‘¡Eres bueno!'».
El asturiano también puso en valor el esfuerzo económico y personal que supuso para su familia apoyar su carrera: «Mi familia se sacrificó para ofrecerme una posibilidad. Soy consciente de todo lo que me dieron para que pudiera llegar a ser lo que soy hoy. En mi casa, una buena parte del sueldo de los dos lo gastaba yo en el karting. Ver la cara de mi padre después de cada carrera era la mejor manera de devolverlo».
Fernando Alonso apenas ha podido rodar con Aston Martin en Australia / Aston Martin F1 Team
Aún con una agenda internacional exigente, Alonso mantiene contacto constante con los suyos: «Llamo a mi madre antes de pilotar o después. No importa en qué zona horaria esté yo o lo mucho que tenga que hacer, siempre intento hablar con ellos por Skype».
El piloto se describe como una persona «chapada a la antigua», algo en lo que se identifica plenamente con su padre, José Luis Alonso. Ambos comparten una forma de ser similar, especialmente a la hora de expresar sus sentimientos.
«Mi padre me quiere con toda su alma pero nunca me ha abrazado, ni siquiera cuando me ha visto en dificultades. Somos iguales, nos bloqueamos ante las manifestaciones afectivas», declaró Fernando.














