Ocho años después de la desaparición de Francisca Cadenas, en Hornachos (Badajoz), los dos hombres que estaban siendo investigados por el secuestro y asesinato de su vecina, Julián y Manuel González, conocidos en su pueblo como ‘el negro’ y ‘el pajarraco’, no solo seguían «sexualizando y cosificando» a la víctima en sus conversaciones y soliloquios. Se trata de unas ideas y un patrón que pueden avalar la idea de los investigadores de que el asesinato de Francisca Cadenas fue un crimen con una motivación sexual.
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil colocó micrófonos en la casa y los coches de los hermanos y durante meses escuchó y grabó a los dos, sobre todo a Julián, realizando comentarios «sexistas, vejatorios y humillantes» contra varias vecinas de su pueblo y contra las mujeres en general, que en su opinión constituyen «una aproximación de la posible imagen que este tiene del sexo femenino«, según consta en el sumario al que ha accedido el canal de investigación y sucesos de Prensa Ibérica. El 3 de febrero de 2025, Julián murmuró: «Son todas unas zorras putas, putas zorras, y venga tangas, me cago en la leche».
Esas ideas y ese patrón de conducta no pasaron desapercibidos a los investigadores y, especialmente, a las mujeres, guardias civiles de la UCO, que participaron en la investigación. Los informes, enviados al juez, recogen todos esos «insultos» y comentarios machistas de los dos hermanos y destacan el «desprecio» con el que los dos hombres se refieren habitualmente a las mujeres.
«Una panchita»
Así, el 4 de febrero de 2025, la UCO escuchó a Julián hablando por teléfono con un compañero de trabajo dice: «Anda, pues se está cepillando a una panchita, tiene una boca que le pega un zumbío con los labios y te los queda…». En esa misma conversación, el asesino confeso de Francisca Cadenas, añade: «Pues esa tiene un culo… como decía uno en Madrid que hizo la mili conmigo, tiene un culo sacaleches».
Los agentes de la UCO que escuchan los comentarios de Julián exponen en su informe al juez que el hombre «continúa realizando comentarios sexuales acerca de las mujeres». También, que como hace con su vecina Francisca, entonces todavía desaparecida, Julián se refiere «a la mujer de manera sexualizada y cosificada», como un mero instrumento para la «obtención de placer sexual en el hombre».
Los dos hombres encarcelados por el crimen de Francisca hacían comentarios «sexuales, vejatorios y de carácter violento» sobre sus vecinas: una enfermera, una mujer que ha sido madre, una divorciada… y hasta su cuñada
Ese mismo día, la Guardia Civil escucha otro soliloquio del asesino confeso de Francisca, en la que este «profiere comentarios denigrantes hacia las mujeres», según el atestado de la UCO: «Que dos tetas tiene la p…, macho, pero tenía que estar de pie para que se le vieran bien».
Páginas pornográficas
Las escuchas y seguimientos a Julián, el menor de los hermanos González, comenzaron en octubre de 2024. Para entonces, los agentes de la UCO ya habían buceado en su vida, en su pasado, también en su relación con las mujeres. Los agentes constatan que tanto Julián como Manuel son «consumidores habituales de páginas pornográficas«. Han escuchado cómo un compañero de trabajo de Julián le pide que le «saque un día de putas», «¿me vas a llevar al club?», le pregunta. Julián asiente.
A los investigadores les llama la atención (y hacen constar en sus informes) que, a lo largo de su vida, Julián «no se haya relacionado de manera sentimental con alguna mujer«. De hecho, destacan que «no se tiene conocimiento de que Julián haya tenido alguna pareja o algún acercamiento a una persona del otro sexo». También, que desde que desapareció Francisca, Julián apenas recibe visitas en su casa ni siquiera de mujeres de su familia, como sus sobrinas.
La vecina enfermera
Sin embargo, las mujeres protagonizan buena parte de sus conversaciones y pensamientos, como acreditan las grabaciones de la UCO. Siempre en el mismo tono: «Con el traje de enfermera guarrona, anda, anda, cómo le gusta disfrazarse de enfermera guarrona… la enfermera sacaleches», escuchan decir en voz alta a Julián, cuando este se queda solo en su coche.
La UCO interpreta que el comentario de Julián obedece a que «se ha cruzado con una vecina de la localidad que podría ser enfermera, manifestando (Julián) una vez más comentarios vejatorios y despectivos hacia las mujeres, insultando en este caso de forma concreta y específicamente a una de ellas». La Guardia Civil añade en su atestado que Julián «emplea nuevamente el comentario despectivo ‘sacaleches’, evidenciando su visión de la mujer como un instrumento de satisfacción sexual masculina«.
En otra grabación se le escucha hacer comentarios sobre la ropa interior de la mujer a la que acaba de saludar y con la que acaba de hablar brevemente sobre un recién nacido, hijo de su vecina. Los investigadores describen cómo, cuando vuelve a quedarse solo en el coche, «fantasea sobre la ropa interior de esta mujer y, al mencionarla como bragas rotas, podría estar dándole un carácter violento dentro del contexto sexual».
«No estaría mal que la secuestraran»
Ni siquiera su cuñada se libra de ese tipo de comentarios. En una conversación grabada el 15 de febrero de 2026, Manuel imita la voz de su cuñada para comentarle a su hermano que su cuñada se va de viaje a París. Julián responde: «Anda ya, que le den por culo, a ver si se pierde«. Y Manuel remata: «No estaría mal que la secuestraran». Los investigadores interpretan que en esa conversación «queda en evidencia el desprecio que sienten ambos hacia quien sería su cuñada».
«Tengo los tanguitas»
El asesino confeso de Francisca también «fantasea» con sus vecinas cuando va conduciendo, solo, en su coche, según consta en el sumario. El 5 de febrero de 2025, los agentes de la UCO captan un «soliloquio» de Julián en el que dice: «tengo los tanguitas, tengo la foto…» y explica la fantasía sexual que va a llevar a cabo ayudándose de esos objetos. La Guardia Civil escribe en sus informes que ese día Julián había estado en casa de una amiga, por lo que «se puede inferir que se habría llevado ropa interior íntima» de la casa de esa vecina. Tal y como publicó este medio, los investigadores están analizando una prenda de ropa interior de mujer que los agentes encontraron en el registro de la casa de los hermanos González, por si pudiera pertenecer a Francisca.
«Mallas apretás»
El micrófono que la UCO ocultó en uno de los coches de los hermanos González también registró varias conversaciones de Julián con un amigo sobre otra vecina: «pues el otro día vi a… la Virgen Santa, con unas mallas apretás. Iba detrás del camión y digo ¡la Virgen!». Su amigo le contesta: «Se ha puesto muy buena, la hija p…, ha envejecío, pero está buena». Y Julián dice: «A ver, está en el mercao ahora, pues se tiene que poner bien. Pero ten cuidao, que llevaba unas mallas como dijo aquel… qué marca son, pues qué van a marcar».
«Sexualiza la ropa femenina»
Sobre esa conversación, la teniente de la UCO escribe en su informe al juez: «vuelve a reflejarse la imagen que (Julián) tiene respecto al sexo femenino, dándole un significado de compraventa al utilizar la expresión ‘está en el mercao’ para referirse a una vecina, al cual estaría soltera. Sexualiza las prendas de ropa femenina, en este caso unas mallas, fantaseando respecto a las mismas en referencia a las zonas íntimas femeninas«.
Julián es quien realiza la mayoría de los comentarios «denigrantes» sobre las mujeres que se recogen en el sumario. Pero la UCO también grabó a Manuel, el mayor de los hermanos, haciendo «comentarios que desprecian y cosifican» a las mujeres. El 14 de enero de 2026, solo dos meses antes de que él y su hermano fueran detenidos, Manuel tuvo un enfrentamiento con una vecina por el aparcamiento del coche. Los guardias civiles de la UCO le escuchan entrar en su vehículo y decir sobre la mujer con la que acaba de discutir: «La niña va vestía de prostituta».
Cuando Manuel va con su hermano Julián en el coche también hablan «con tono humillante y vejatorio» hacia las mujeres. El 29 de octubre de 2025, ambos van en su vehículo y comentan:
-Julián: La… va pa enfermera.
-Manuel: Enfermera y de las buenas, ¿eh?
-Julián: De las que alegran.
-Manuel: Esa es de las que se ponen minifalda y te sube la moral que es un gusto.
Prestación por maternidad
En esa misma conversación, los agentes de la UCO escuchan a los dos hermanos hablar sobre la ayuda económica que estaría recibiendo una vecina por haber sido madre. Julián llega a decir que «esa paga es por abrirse de piernas». Los investigadores recogen cómo Julián y Manuel «conversan en tono humillante sobre las mujeres, en concreto sobre las mujeres que pueden estar cobrando una prestación por maternidad«.
La Guardia Civil encontró los restos de la Francisca el pasado 11 de marzo en la casa de los hermanos González. El cuerpo de la mujer estaba atado con bridas, una cuerda, y desnudo de cintura para abajo. A la luz de todos los datos con los que cuentan los investigadores, la UCO mantiene la hipótesis de que se trató de un crimen con motivación sexual y da especial importancia a esas ideas y comentarios sobre las mujeres. También a uno de ellos, que Julián habría manifestado a algunos vecinos antes de que encontraran los restos de Francisca: «luego dicen que las violan».
«Dos tías con el chaleco de la UCO»
El desprecio de los hermanos González por las mujeres alcanza incluso a las investigadoras de la UCO que han llegado al pueblo para resolver la desaparición de Francisca Cadenas. El 8 de mayo de 2025, ven a varios agentes jóvenes, hombres y mujeres, en las calles del pueblo. Manuel afirma «son niños nuevos con el chaleco de la UCO y ya está… Eran unos niños, eran dos tías, lo que pasa es que tenían el chaleco de la UCO, pero yo creo que esos lo de la UCO no lo han visto en su vida». Se equivocaban. Varias agentes de la UCO participaron en la investigación contra ellos. Que, además, fue dirigida sobre el terreno por otra mujer, una Teniente, que firmaba los informes al juez.













