El juez descarta desestimar el caso contra Maduro como pedía al no poder costear su defensa por las sanciones de EEUU

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El juez Alvin Hellerstein ha descartado desestimar el caso contra Nicolás Maduro y Cilia Flores, como pedía su defensa.

La defensa de Maduro y Flores solicitó desestimar el proceso alegando que las sanciones de EEUU les impiden costear su defensa con fondos del Gobierno venezolano.

Maduro está acusado de cuatro cargos, entre ellos conspiración para narcoterrorismo e importación de cocaína; Flores enfrenta cargos similares.

El fiscal estadounidense argumentó que permitir acceso a fondos del Gobierno venezolano socavaría las sanciones impuestas por EEUU.

El juez encargado del proceso contra el depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, descartó este jueves desestimar su caso, como pedían sus abogados.

La defensa de Flores y Maduro pidió en febrero desestimar el caso.

La solicitud se basa en la negativa de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) para otorgar una licencia a Maduro y Flores.

Los acusados querían la licencia para pagar su defensa con fondos del Gobierno de Venezuela.

Tanto Maduro como el Gobierno venezolano están sujetos a sanciones de EEUU, por lo que uno de los abogados, Barry Pollack, solicitó dicho permiso a la OFAC.

Menos de tres horas después, la agencia emitió una licencia enmendada que bloquea la transacción, según denunció.

«No voy a desestimar el caso», afirmó con contundencia el juez Alvin Hellerstein, de 92 años.

Hellerstein es el magistrado responsable de la segunda audiencia contra el matrimonio, acusado por la Justicia estadounidense de cargos relacionados con narcotráfico y corrupción.

No obstante, Hellerstein, al que durante la audiencia se le pudo escuchar la voz algo quebrada, aún tiene que confirmar su decisión de manera oficial.

Maduro entró hoy a la sala del tribunal con una sonrisa y dando los buenos días a su equipo legal.

El depuesto mandatario lucía el pelo canoso y parecía más delgado y serio que en la primera audiencia, celebrada el pasado enero, al igual que su mujer.

Los abogados mencionaron que Flores estaba mal de salud y pendiente del resultado de un ecocardiograma.

El fiscal adjunto de Estados Unidos, Kyle Wirshba, alegó al juez que el Gobierno estadounidense debería poder «utilizar sanciones para influir en la política exterior o la seguridad nacional».

Wirshba también aseguró que los acusados están «saqueando la riqueza de Venezuela» y que «permitirles acceder a esos fondos socavaría las sanciones» impuestas por Estados Unidos.

Sin embargo, Hellerstein respondió que, dado que Maduro y Flores están detenidos, «no representan ninguna amenaza para la seguridad nacional», y recalcó que «las cosas han cambiado en Venezuela».

«Ahora (Estados Unidos) hace negocios» con el país, recalcó.

Maduro está acusado de cuatro cargos: tres de conspiración para cometer narcoterrorismo, importar cocaína y poseer ametralladoras y artefactos destructivos; y un cuarto delito de posesión de esas armas.

Flores, por su parte, está acusada de otros cuatro cargos relacionados: dos de conspiración para importar cocaína, uno de conspiración para poseer armas y otro de posesión de armas.

En su primera comparecencia, Maduro se declaró «no culpable» y se definió a sí mismo como un «prisionero de guerra».

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