Arrasate ha sido Arrasado con notable retraso, la propiedad del club se ha dado cuenta por fin de que el entrenador vasco desapareció semanas atrás del banquillo del Mallorca, dentro de la plaga de absentismo laboral que asola a España y que comparte con una plantilla más gripada que griposa. Es probable que los dos directivos del club todavía no hayan percibido la deserción del técnico a estas horas, que alguien les lea por favor los titulares. Deletreando.
Es difícil imaginar hoy a una persona más aliviada que Arrasate, despido incluido. En la rueda de prensa del domingo tras su tercera derrota consecutiva, una marca negativa que el Mallorca solo comparte ahora mismo con el Levante, el extécnico estaba implorando su destitución o liberación. Hamlet a su lado era Santiago Segura. Un entrenador no puede dar pena, LaLiga es una jungla y por eso nos gusta.
Arrasate dimitió hace tiempo. Probablemente hizo dejación de sus funciones el mismo día en que el club reaccionó con paños calientes a la indisciplina de Dani Rodríguez. Esa escena innombrable e imborrable debió saldarse con la erradicación fulminante de su protagonista, seguro que la Inteligencia Artificial permite calcular cuántos puntos ha costado la tolerancia repeinada con la mala educación.
La plantilla que perdió en Vigo sin crear una sola ocasión de gol, y con Leo Román de figura destacada, no merece estar en Primera. Para desbordar a la zaga mallorquinista no se necesita correr más rápido que sus integrantes, basta con correr. Estos jugadores no pertenecen a LaLiga, según demostrará su triste suerte futura si por desgracia se cae en el pozo de Segunda. Sin embargo, hay que preservar los derechos de los seguidores en vivo, de televisión o de clic.
Dejaremos para plumas más señaladas la adoración a los millonarios con piel de cordero, porque la afición mileurista está un poco harta de los caprichos de señoritos con cochazo que pierden toda su velocidad a pie. Si el Mallorca entrenaba durante la semana, de lo que caben serias dudas al sufrir sus partidos del finde, desde luego que no se dedicaba a la práctica del fútbol.
Bad Bunny se desgasta más en el descanso que los once bermellones en un partido entero. Hoy vemos todavía a Güiza fichando por equipos decorativos, y a Pandiani al frente del Palencia, dos goleadores que doblan en rendimiento a sus veintipico sucesores. Ni nos atrevemos a mentar aquí a Etoo, que no sería fichado por el equipo técnico que ha confeccionado una plantilla de Segunda, quizás B.
Tras felicitar a Arrasate por su jubilosa jubilación, cabe dar un sentido pésame a su sucesor. Si el nuevo entrenador supiera a lo que se enfrenta, rehusaría el cargo pagando. Los propietarios de Mallorca tenemos derecho a exigir a los jugadores que se pongan a trabajar por primera vez en lo que llevamos de temporada, o que se borren en caso contrario el nombre de la isla que degradan.
La situación no es tan irremediable como parece al escuchar a Arrasate. Basta con ponerse a trabajar, una novedad en esta Liga. Viendo jugar (?) al Mallorca en Vigo, te asalta la convicción de que no puede haber un equipo más inerte y endeble en todo el fútbol europeo. Pero si a continuación te sometes a la tortura de auscultar los vídeos de los diez peores equipos de LaLiga, compruebas que ninguno de ellos tiene nada que ofrecer estéticamente.
El Mallorca es uno más, demasiado arriba se encuentra para haber afrontado la temporada sin entrenador. Admitamos que hay demasiadas vacas en la plantilla, pero ninguna es sagrada. Todas ellas se han de ganar el respeto en trece partidos, el número de la suerte.
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