Bonificaciones en la tasa de basura por reciclar en Elche que, realmente, se notarán en el bolsillo del contribuyente a partir de 2027. El bipartito de PP y Vox confirmó este lunes que las reducciones anunciadas para quienes acudan de forma periódica a los puntos limpios del municipio no se aplicarán en los recibos de 2026 si no una vez transcurrido el año completo en el que se devengan los descuentos.
La explicación oficial es que la normativa establece un periodo anual previo obligatorio para poder generar el derecho a la bonificación.
El Ayuntamiento ha puesto en marcha este año el citado sistema de bonificaciones de hasta el 50 % en la nueva tasa de basura, una figura impositiva que deriva de la legislación estatal y europea sobre gestión de residuos y que ha supuesto un fuerte incremento del recibo para los ilicitanos desde el pasado 1 de enero. El Ejecutivo local sostiene que la aplicación diferida responde estrictamente a lo que marca la ordenanza fiscal aprobada en pleno y no a una decisión 7+ del gobierno local.
Descuentos específicos
A pesar de que llegarán más tarde de lo esperado, el paquete de bonificaciones se ha desarrollado “sin trámites administrativos” para incentivar el reciclaje y aliviar el impacto de la tasa. Entre ellas figuran reducciones de hasta la mitad del impuesto para pensionistas y familias numerosas, así como descuentos específicos ligados a la utilización regular de los puntos limpios, tanto fijos como móviles.
Del 30 al 50%
En concreto, la ordenanza establece una reducción del 30 % para quienes realicen aportaciones al menos una vez al mes durante el año natural, y del 20 % para quienes lo hagan una vez por trimestre, siempre que se cumplan los cuatro trimestres completos. A ello se suma una bonificación adicional del 5 % por cada entrega de residuos peligrosos, realizada en días diferentes, hasta un máximo del 20 % anual, acumulable a las anteriores con un tope global del 50 % de la cuota tributaria.
Empresas y autónomos
Las bonificaciones no se limitan a los hogares. En el caso de las actividades económicas, el Ayuntamiento ha previsto una reducción del 40 % de la cuota para negocios de distribución alimentaria y restauración que mantengan acuerdos con entidades de economía social sin ánimo de lucro destinados a reducir de forma significativa los residuos alimentarios. Asimismo, se contempla una rebaja del 25 % para pequeñas empresas y autónomos con una cifra de negocio anual inferior a 60.000 euros, una medida que el gobierno local defiende como apoyo al tejido económico más vulnerable.
Sin embargo, y tal como ya se recogía en el propio documento municipal, ninguna de estas reducciones se reflejará en los recibos de 2026, por mucho que el contribuyente recicle desde el primer día del año. El artículo 6.3.1 deja claro que “la reducción será única y solo se aplicará al ejercicio siguiente a aquel en que se realicen las aportaciones”, lo que implica que el derecho al descuento solo se genera tras completar un año entero de entregas.
Tasazo
A finales de diciembre de 2025, cuando el Consistorio confirmó que la nueva tasa de basura entraría en vigor el 1 de enero de 2026, con importes que oscilan entre 110 y 205 euros y subidas de hasta el 100 % en algunas calles, el alcalde Pablo Ruz llegó a calificar el incremento como un “tasazo” impuesto por el Gobierno central.
En aquella comparecencia, el equipo de gobierno puso el acento en las bonificaciones por reciclaje, asegurando que permitirían pagar “la mitad de la tasa” a quienes acudieran mensualmente a los puntos limpios. El entonces edil de Estrategia Municipal, Francisco Soler, explicó que serían los propios trabajadores de la concesionaria de basuras quienes tomarían los datos de los usuarios para aplicar los descuentos. Sin embargo, a menos de dos semanas de la entrada en vigor de la tasa, no se concretó cómo ni cuándo se aplicarían esas reducciones, más allá del anuncio de que “habría una campaña informativa”.
Un camión de la basura en Elche / Antonio Amorós
Puntos limpios
Otro de los puntos controvertidos del sistema es el mecanismo de control y verificación. Según la ordenanza y la información facilitada por el Ayuntamiento, a las personas que acudan a los tres puntos limpios y móviles se les solicitará nombre y DNI para su identificación y, de forma voluntaria, un correo electrónico para recibir un acuse de recibo de la estancia. Será la UTE concesionaria la que facilite esa información al encargado de girar los recibos, y posteriormente los servicios técnicos municipales deberán validar los datos.
Este procedimiento ya generó críticas al dejar en manos de una empresa privada la recogida de datos personales, algunos especialmente protegidos, y al no aclarar qué ocurre si quien recicla no es el titular del recibo, sino un familiar empadronado. Tampoco queda claro qué se considera exactamente “residuo peligroso” a efectos de la bonificación del 5 %, ni si el ecopunto automatizado cuenta para generar el derecho al descuento.
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