Hay veces que hay equipos que nadie espera, que nunca están en las quinielas a principio de temporada y acaban dando la campanada. Este es el caso del Hoffenheim, un equipo que la temporada pasada finalizó la temporada 15º en la clasificación y que este año, a estas alturas de la temporada está 3º en puestos Champions.
¿A qué se debe esta mejora exponencial? Pues parece que el técnico, Christian Iltzer, ha dado con la tecla. Si bien el año pasado el austríaco ya consiguió salvar la categoría con lo que tenía, este año parece que el equipo ha madurado y ha logrado entender mejor la idea de juego de su entrenador, con un equipo renovado y muy joven.
Con un sistema base de 4-4-2 (en ocasiones 4-2-2-2 o 4-1-2-1-2), el Hoffenheim es un equipo ofensivo, dinámico y que ejerce una fuerte presión alta. El equipo busca robar alto en campo rival y correr en transiciones, pero cuando no puede también tiene un buen juego ofensivo, caracterizado por una gran movilidad en ataque y mucha verticalidad. No obstante, cuando el equipo tiene que replegar también vemos un equipo con mucha solidez defensiva. Por tanto, vemos que el Hoffenheim es un equipo con muchos registros.
El equipo juega con una defensa casi intocable, con una línea de 4 formada por Coufal, Hranac, Hajdari y Bernardo. Gracias a la consistencia de esta línea defensiva, ayudada por el trabajo de todo el equipo, los de Iltzer llevan tan solo 21 goles encajados en 17 partidos, conviertiéndose así en el tercer equipo menos goleado de la Bundesliga, detrás de Bayern y Dortmund.
Después, con lo que respecta a la sala de máquinas, el equipo del suroeste de Alemania cuenta con Abdullahi, junto a Burger y Proemel, que son los encargados tanto del trabajo de contención como de la distribución de balón. Por delante juega Kramarić (la estrella del equipo) en la mediapunta, que es el que mejor tiene último pase y además posee una gran llegada al área, y con Lemperle y Asllani en punta (que llevan 6 goles cada uno), aunque también a veces ha jugado Bazoumana Touré en esa posición.
El equipo ha combinado el 4-4-2 en fase defensiva con el 4-1-2-1-2 (o 4-4-2 en rombo) en fase ofensiva, alternando también incluso con el 4-2-3-1 en el último partido frente al Leverkusen. Lo más importante, al margen de los sistemas, es que el conjunto dirigido por Iltzen tiene una identidad muy clara, siendo un equipo muy sólido defensivamente, pero que no deja de buscar la portería rival de principio a fin. Es un equipo que defiende y ataque hacia adelante y de momento el plan le está saliendo muy bien. No es casualidad que marche 3º en la Bundesliga y sea la revelación de la temporada. Veremos como termina la campaña pero de momento su rendimiento es impecable.










