LA FICHA
Novillada sin picadores
Tarde apacible en lo climatológico. Se lidiaron seis novillos de Alcurrucén. Novillada muy cuajada en kilos y parejos, aunque de juego desigual.
Israel Guirao: de blanco y plata. Estocada entera y dos orejas. Estocada entera tendida y dos orejas.
Cristóbal Granero: de azul turquesa y oro. Estocada tras aviso. Palmas. Pinchazo seco que le lesionó el hombro derecho. Entró en la enfermería. Israel Guirao mató al novillo.
Rodrigo Villalón: de espuma de mar y oro. Estocada que hizo guardia y segunda estocada que hizo guardia. Y tres descabellos. Palmas. Media estocada arriba. Dos orejas.
Presidió José Antonio Fernández de la Dueña, correcto.
Parecía muy lejano cuando se anunció que en la presente feria regresaba la novillada sin caballos de luces, pero todo llega. Casi en el remate del ciclo, el día más importante en la vida taurina de estos tres jóvenes ya era una realidad. Se notaba la presión entre la terna y no era para menos, ya que la novillada estaba dentro del abono y el público había pagado su entrada para ver un gran espectáculo. Los tres toreros hicieron el paseíllo desmonterados, ya que era su presentación en Alicante.
Israel Guirao, en el inicio de la faena de muleta al cuarto novillo del festejo. / Antonio Vigueras
Abría la tarde el valenciano Israel Guirao, un novillero que ya atesora un gran conocimiento técnico y que siempre pone el listón muy elevado. Salió muy distraído y abanto el primer novillo y apenas se dejó torear con el capote. Tras el tercio de banderillas, Guirao brindó al público y comenzó desde los medios pasándose al novillo por la espalda. Poco a poco el de Alcurrucén se fue centrando con el torero y Guirao demostró tener, además de valor, buen sentido del temple. El valenciano no atosigó al novillo, que pedía siempre la media distancia y así fue hilvanado las series por los dos pitones, siempre midiendo y sin ningún enganchón. Mucho más profundos fueron los muletazos en los que se enroscó al novillo en su cintura. El de Alcurrucén fue a más en la muleta de Guirao y el valenciano supo aprovechar esa buena condición. Remató la faena de rodillas con unas manoletinas combinadas con naturales de hinojos, que terminó ya puesto en pie. Se perfiló en la suerte contraria y enterró la espada entrando muy derecho. Actuación seria de Guirao, que cortó las dos orejas en el inicio de la tarde.
Salió el cuarto, que fue el más cuajado de la tarde. Pasó por el capote de Guirao sin humillar. Novillo además montado arriba y con actitud desafiante. El valenciano realizó un quite que inició por faroles combinado las tafalleras, muy vistoso y comprometido. Ya en la muleta, el novillo siguió embistiendo en línea recta y arrollando. Guirao comenzó a torearlo por el pitón derecho genuflexo e imponiendo su mando. Ese inició de mando y firmeza fue fundamental para que el novillo se entregara. Se volvió a ver el temple natural que posee este novillero, que tuvo que provocar mucho en cada inicio de serie. Guirao, siempre firme de plantas, bordó el toreo al natural en dos series muy encajadas. Una serie final de ajustadas bernadinas puso el broche a una buena faena. Se perfiló en la suerte contraria enterrando la espada, que quedó algo tendida en colocación. A este novillo le cortó las dos orejas, sumando cuatro en su cómputo global y dejando una gran sensación en Alicante.

Cristóbal Granero toreando al natural al segundo novillo de su lote. / Antonio Vigueras
El segundo novillo pesó algo menos que el primero, pero tuvo más entrega en el capote de Cristóbal Granero. Humilló y repitió en el toreo a la verónica y también en el quite por chicuelinas, que vino después. No resultó sencilla la lidia, que salía muy suelto de cada capotazo y Daniel Palencia la resolvió de manera solvente. Ya con la muleta, Granero comenzó de rodillas con estatuarios muy voluntariosos para rematar con un soberbio pase de pecho desde los medios. Siguió en los medios Granero, ya con el toreo en redondo, dejando una buena serie con la mano izquierda. De fondo se sentía el precioso pasodoble Vicente Blau El Tino y Granero quiso basar la faena sobre la zurda, con naturales de buen trazo y largo recorrido. Cuando lo cerró en tablas y le puso la muleta delante, una serie por el pitón derecho despertó al tendido, que jaleó cada muletazo con pasión. Buen novillo de Alcurrucén, aunque tuvo el defecto de buscar las tablas, pero cuando embestía lo hacía hasta el final. Con la espada llegó el borrón y todo quedó en palmas.
El quinto permitió a Granero dejar algunas verónicas sueltas de buen corte. Ya con la muleta, el novillo tomó los engaños con ímpetu y Granero tuvo que ordenar esa embestida acelerada. No fue sencillo acoplarse a una acometida tan arrítmica. El novillo fue tardo en la muleta de Granero, que se esforzó por no perder la inercia en cada serie. Tuvo que provocar mucho cada embestida y sufrió una tremenda voltereta, tras el percance Granero demostró tener raza para seguir y continuó en la cara del novillo con arrebato y ganas de ser torero. Una serie final de manoletinas puso de nuevo la faena arriba. Sonó un aviso antes de que cogiera la espada. La pena fue una lesión sufrida en su hombro derecho como consecuencia del encontronazo seco con el novillo. Fue llevado a la enfermería. Estoqueó el novillo Israel Guirao, director de lidia. Finalmente, una estocada entera acabó con este quinto.

Rodrigo Villalón demostró tener mucho gusto y capacidad con el toreo al natural en la tarde de ayer. / Antonio Vigueras
En el tercero vimos a Rodrigo Villalón torear francamente bien a la verónica. Destacó Cristian Expósito en la lidia con capotazos templados y suaves que ayudaron mucho al novillo. Buen tercio de banderillas el que cuajaron Álvaro Oliver e Ismael González. Todo se hizo a favor del novillo, que es lo que se consigue cuando llevas a buenos profesionales. Brindó al público y fue alternando las buenas series por ambos pitones. Mucho gustó Villalón con el toreo al natural demostrando cuál es su mejor mano. Tras la buena actuación, la espada deslució una buena obra. Escuchó palmas.
El sexto fue un novillo vareado colorado y listón. Con muy buen aire lo toreó Villalón con el capote ofreciendo un manojo de buenas verónicas. Guirao dejó un quite por delantales que Villalón replicó por verónicas. Fácil anduvo en la lidia Álvaro Oliver, con templados y largos capotazos y buen tercio de banderillas cuajaron Cristian Expósito e Ismael González. Ambos saludaron desde el burladero. Ya con la muleta, empezó a torearlo con mucho temple por el pitón derecho. Una desafortunada voltereta frenó en seco ese buen inicio. La mejor serie llegó por el pitón izquierdo muy ajustado y llevándolo mucho. Un cambio de mano en las postrimerías de la faena levantó los tendidos por la calidad estética. Dejó media estocada arriba que fue suficiente. A este novillo le cortó las dos orejas. Y así finalizó la recuperada novillada sin caballos, más de una década después. n
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