Un vídeo grabado en el norte de Lanzarote el pasado 15 de enero, ha vuelto a poner el foco en la seguridad vial de los ciclistas en las carreteras canarias. En las imágenes, difundidas en redes sociales, se observa a una ciclista circulando durante varios kilómetros justo detrás de un coche en la carretera LZ-1, en el tramo comprendido entre Jameos del Agua y el pueblo de Órzola (municipio de Haría). La maniobra, conocida como “ir a rebufo”, ha generado preocupación entre vecinos y usuarios de la vía por el alto riesgo que implica.
La grabación, tras publicarla en sus redes sociales José Miguel Arráez Guadalupe, se ha viralizado rápidamente y supera ya las 48.000 visualizaciones, lo que demuestra el impacto social de este tipo de comportamientos en la vía pública.
Las imágenes fueron realizadas sobre las 12.40 horas del pasado jueves. Según el autor del vídeo, «hubo tramos en los que la ciclista circulaba a 70 kilómetros por hora». Apreció que su temerario comportamiento comenzó, al menos, desde varios kilómetros atrás, «desde el pueblo de Mala».
Qué significa ir a rebufo y por qué es tan peligroso
Ir a rebufo es una técnica utilizada en el ciclismo deportivo que consiste en colocarse justo detrás de otro vehículo —ya sea una bicicleta, una moto, un coche o incluso un camión— para aprovechar la estela y reducir la resistencia del aire, lo que permite ahorrar esfuerzo físico.
Sin embargo, trasladar esta práctica a carreteras abiertas al tráfico, como la LZ-1, supone un riesgo extremo. Circular detrás de vehículos de mayor tamaño genera turbulencias imprevisibles, reduce drásticamente el margen de reacción y deja al ciclista sin espacio para maniobrar en caso de frenazo brusco, bache o cualquier imprevisto. Además, el conductor del vehículo que va delante puede no ser consciente de la presencia del ciclista, incrementando el peligro de atropello.
Normativa y posibles sanciones según la DGT
Aunque las bicicletas no requieren un permiso de conducción específico, la Dirección General de Tráfico (DGT) establece una serie de normas de obligado cumplimiento para garantizar la seguridad de todos los usuarios de la vía. La práctica de circular a rebufo de un coche no está permitida y puede ser sancionada por conducción temeraria o por generar un riesgo evidente para la circulación.
Desde la DGT se recuerda que la prioridad no es el ahorro de esfuerzo, sino la seguridad vial, tanto del ciclista como del resto de conductores. Este tipo de comportamientos puede derivar en multas económicas y, en caso de accidente, en responsabilidades mayores.
Uso del móvil, auriculares y visibilidad en bicicleta
La normativa de tráfico es clara: está prohibido el uso de auriculares conectados a dispositivos de sonido y del teléfono móvil mientras se circula en bicicleta. Estas distracciones reducen la capacidad de reacción y aumentan de forma considerable el riesgo de accidente.
Tan importante como ver es ser visto, especialmente en vías interurbanas, túneles o durante la noche. La bicicleta debe contar obligatoriamente con:
• Luz blanca delantera de posición.
• Luz roja trasera y un catadióptrico no triangular del mismo color.
De forma complementaria, se pueden añadir catadióptricos amarillos en los radios de las ruedas y, de manera opcional, dos reflectantes en cada pedal para mejorar la visibilidad lateral.
Casco, alcohol y prendas reflectantes
El casco homologado es el principal elemento de protección del ciclista. Aunque su uso no es obligatorio en todas las vías, sí lo es en los supuestos que marca el reglamento y, en cualquier caso, resulta altamente recomendable para prevenir lesiones graves en la cabeza.
En cuanto al consumo de alcohol, la recomendación es clara: tasa 0,0. No obstante, los ciclistas están sujetos a los mismos límites que los conductores en general: 0,5 g/l en sangre o 0,25 mg/l en aire espirado, y están obligados a someterse a las pruebas de alcoholemia si así lo requieren los agentes.
Cuando el alumbrado es obligatorio, también lo es el uso de una prenda reflectante en vías interurbanas. Aun así, los expertos aconsejan llevarla siempre, independientemente de la hora o el tipo de vía.
Transporte de pasajeros y mantenimiento de la bicicleta
En bicicletas unipersonales solo se permite llevar un pasajero adicional en un asiento homologado, siempre que el acompañante sea menor de 7 años y el conductor sea mayor de edad.
Por último, la DGT insiste en la importancia del mantenimiento preventivo. Antes de iniciar cualquier trayecto conviene revisar:
• La presión de las ruedas, ya que una pérdida constante puede indicar un pinchazo o fuga.
• El correcto funcionamiento de los frenos, comprobando que las palancas regresan a su posición original tras accionarlas.
Un recordatorio para circular con responsabilidad
El caso ocurrido en Lanzarote sirve como recordatorio de que la convivencia en la carretera exige responsabilidad y respeto a las normas. La bicicleta es un medio de transporte sostenible y saludable, pero su uso debe realizarse siempre con prudencia, evitando conductas que pongan en peligro la vida propia y la de los demás.













