Las constantes denuncias sobre la gestión de la directora del Instituto de Medicina Legal de Baleares ha justificado la decisión adoptada por el Ministerio de Justicia de destituir de su cargo a Consuelo Pérez Luego, que dirigía esta institución pública desde hacia diez años. Su destitución ha sido acogida por la mayoría de integrantes de la clínica forense con “enorme satisfacción”, ya que señalaban que la gestión de Pérez, sobre todo en los últimos meses, “era caótica”. Además, se quejaban de que la directora apenas aparecía por las oficinas, por lo que era muy complicado desarrollar de una manera ordenada el trabajo de auxilio y asesoramiento que realizan los forenses en los distintos juzgados de Baleares.
Consuelo Pérez, natural de Cuenca, sustituyó en el cargo de responsable del instituto forense de Baleares a Aina Estarellas. Este nombramiento, adoptado en el año 2015, es de libre designación, pero en su momento ya sorprendió que el Ministerio eligiera a una persona que en ese momento tenía muy poca experiencia, no solo en gestión y organización, sino incluso como especialista en medicina forense.
Desde hace años son muchos los juzgados que han venido denunciando el enorme retraso con los que se entregan los informes que tienen que realizar los técnicos que trabajan en la clínica forense, lo que denotaba el caos interno que se estaba produciendo en esta institución desde hacía mucho tiempo. Más allá de que la carga de trabajo es muy elevada, los operadores jurídicos consideran que los informes de los médicos, sobre todo en casos de menores o de agresión sexual, se presentaban muy tarde, pese a que son básicos y tienen un enorme peso en la resolución de los conflictos o investigaciones que se realizan en los juzgados.
Además, la relación entre Consuelo Pérez y sus compañeros era pésima, de tal manera que incluso se llegaron a presentar algunas denuncias por “moobing”, si bien ninguna de ellas llegó a juicio, ya que fueron archivadas en los juzgados, según han confirmado fuentes internas. Otros trabajadores preferían tramitar las quejas directamente en el propio Ministerio de Justicia, denunciando la mala gestión y el mal trato que recibían por parte de la responsable de la clínica forense.
La responsable de la coordinación de los diferentes institutos de medicina legal de las provincias que aún dependen del Ministerio de Justicia lleva tiempo analizando el trabajo de la hasta ahora jefa del instituto anatómico de Baleares. La conclusión que ha alcanzado es que la situación interna y de organización, que repercute en el trabajo, es tan caótica que era necesario la destitución inmediata de Consuelo Pérez, a la espera de buscar otro profesional para que asuma la dirección de la clínica forense.















