La Guardia Civil ha detenido en el municipio de La Oliva, en Fuerteventura, a un hombre sobre el que pesaba una orden judicial de búsqueda, detención e ingreso en prisión por varios delitos relacionados con la violencia de género, además de una nueva denuncia por agresión sexual y allanamiento de morada. La intervención ha sido llevada a cabo por agentes del Puesto Principal de Corralejo, en coordinación con el Equipo de Violencia de Género (Viogen) de Puerto del Rosario.
La actuación policial permitió localizar y arrestar al sospechoso tras varios días de investigación, en un operativo que priorizó en todo momento la protección y seguridad de la víctima.
Los hechos denunciados
La investigación se inició el 29 de diciembre, cuando una mujer denunció que su expareja había accedido a su vivienda de forma ilegal, escalando hasta el balcón de un inmueble situado en una primera planta. Una vez dentro, el hombre presuntamente realizó tocamientos y proposiciones de carácter sexual mientras la víctima dormía en su habitación.
Según la denuncia, la mujer rechazó al agresor y opuso resistencia, lo que provocó que este abandonara el domicilio. Los hechos fueron comunicados de inmediato a la Guardia Civil, que activó los protocolos establecidos para casos de violencia de género, teniendo en cuenta además que el presunto autor contaba con antecedentes y había quebrantado anteriormente una orden de protección.
Dispositivo policial y protección de la víctima
Tras recibir la denuncia, los agentes pusieron en marcha un operativo urgente de localización. Paralelamente, y dada la gravedad de los hechos, se estableció un dispositivo de vigilancia permanente en torno a la víctima, con el objetivo de garantizar su integridad y evitar nuevas situaciones de riesgo.
La Guardia Civil también desplegó contravigilancias discretas en el entorno del domicilio afectado y amplió la investigación al círculo cercano del sospechoso, incluyendo familiares, amistades y lugares que solía frecuentar. Estas actuaciones se realizaron de forma coordinada entre distintas unidades, con especial implicación del equipo especializado en violencia de género.
Una imagen clave para la investigación
Durante las pesquisas, los investigadores obtuvieron una fotografía que el sospechoso había enviado a su expareja. En la imagen se apreciaban elementos del interior de una vivienda con vistas a una piscina y zonas ajardinadas, lo que llevó a los agentes a deducir que podría encontrarse oculto en algún complejo residencial o establecimiento turístico.
El envío de esta imagen generó una mayor preocupación en la víctima, ya que interpretó el gesto como un desafío directo a la acción policial y una muestra de que el agresor seguía en libertad. Esta circunstancia reforzó la urgencia del operativo de búsqueda.
Localización y detención en Corralejo
Tras comparar la imagen con diferentes complejos vinculados al entorno del investigado, los agentes lograron situarlo en un complejo de apartamentos de la avenida Juan Carlos I, en Corralejo. El 3 de enero, la Guardia Civil desplegó un dispositivo específico en la zona para proceder a su localización.
Al llamar a la puerta del inmueble sospechoso, los agentes escucharon ruidos en el interior sin que nadie respondiera. Ante la posibilidad de fuga, se inspeccionaron las viviendas de la planta baja del edificio. Gracias a la colaboración de un residente, los agentes accedieron a un domicilio donde encontraron al fugitivo escondido en un pequeño patio interior.
Según se pudo comprobar, el hombre había intentado huir deslizándose desde una segunda planta por una tubería, en un intento desesperado por eludir la acción policial. Finalmente, fue detenido a las 13:00 horas del 3 de enero, dando por concluido el operativo coordinado por la Compañía de la Guardia Civil de Puerto del Rosario.
Ingreso en prisión sin fianza
El detenido fue puesto a disposición del Juzgado de Guardia de Puerto del Rosario el 4 de enero, junto con las diligencias instruidas. La autoridad judicial decretó su ingreso en prisión comunicada y sin fianza, en cumplimiento de la orden judicial vigente y tras valorar la gravedad de los hechos.
La Guardia Civil ha reiterado su compromiso firme con la protección de las víctimas de violencia de género, subrayando la importancia de una respuesta rápida, coordinada y personalizada para evitar nuevas agresiones y garantizar la seguridad de las personas afectadas.














