Un envite histórico ante un rival de dimensión planetaria. El Guaguas afronta esta tarde (18.30 horas) uno de los encuentros más bonitos y, a la vez, más difíciles de toda su historia al recibir al Perugia en un Gran Canaria Arena que se vestirá de gala para una ocasión especial. Será su primer partido de la fase final de la CEV Champions League. Los amarillos se verán las caras con el mejor equipo de voleibol del mundo, una condición que no ostentan por casualidad, ya que hace apenas unas semanas conquistaron en Brasil el Mundial de Clubes, con el que redondearon un 2025 muy exitoso, después de coronarse campeones de esta misma competición en la que ahora se miden a los isleños.
Sin embargo, ese estatus de los italianos no desalienta ni mucho menos achica a la escuadra isleña, que saltará a la pista con la intención de dar un campanazo, como los que, durante su anterior etapa, llevaron a los gigantes del viejo continente a hincar la rodilla en territorio insular. Al menos, esa es la intención con la que los pupilos de Sergio Camarero afrontan el «regalo», en palabras del líbero grancanario Unai Larrañaga, que supone medirse a un club con pedigrí de máxima élite.
Juantorena como referencia
El as en la manga del Guaguas, que cayó en la primera jornada del Grupo C ante el Berlin Volleys a domicilio —un tropiezo que le obliga a dar un paso más—, tiene nombre y apellidos: Osmany Juantorena. El receptor cubano no solo cuenta con una amplia experiencia en Italia, lo que le proporciona una noción bastante certera de lo que se va a encontrar frente al Perugia, sino que también posee esa condición de galáctico que lo sitúa a la altura de las grandes figuras del conjunto transalpino. Gracias a un palmarés envidiable y a una trayectoria impecable, la gran estrella de los amarillos debe asumir un rol muy particular en el duelo de esta tarde, cargando con una responsabilidad que solo está al alcance de un selecto grupo de genios mundiales. De hecho, fue fichado precisamente para tardes como esta, en las que resulta imprescindible contar con figuras de semejante entidad.
Juantorena ejercerá como líder en una noche histórica, aunque no estará solo en esa exigente misión, ya que otra de las piezas clave en el engranaje de Camarero, como Nico Bruno, también sabe lo que es competir en el país transalpino. A ello se suma su capacidad innata para capitanear al grupo, un factor fundamental en los éxitos más recientes del club. Todo ello, aderezado por la gran dirección de juego de Io de Amo, el colocador amarillo; la potencia del brasileño Walla Souza, MVP por excelencia de los grancanarios en sus tres títulos de 2025; y la presencia en la red de los centrales Martín Ramos y Hélder Spencer.
Por tanto, los insulares cuentan en su plantilla con argumentos suficientes para intentar tumbar a un rival como el Perugia, que invierte alrededor de siete millones de euros para confeccionar su equipo, frente a los 1,9 millones del Guaguas para el presente curso.
Papel de matagigantes
Dentro de esta batalla deportiva, el Guaguas tendrá que ponerse en la piel de matagigantes, un rol al que no suele estar acostumbrado. Esa circunstancia, que quizá pueda interpretarse de forma equívoca como negativa, se convierte en una motivación extra para un equipo que ha demostrado en numerosas ocasiones poseer un corazón de campeón, siempre dispuesto a alcanzar un horizonte nuevo y más lejano.
Los 12 trofeos conquistados desde 2021 hasta hoy ponen en valor la excelencia en la que se ha instalado la entidad, así como la ambición constante en la que navega. Por ello, este tipo de tardes no es más que un nuevo llamamiento al deseo de seguir sumando gestas y de reencontrar el camino que permita dar ese pequeño paso necesario para recolocar al club dentro de la élite europea, en la máxima competición continental.
Hoy es el Perugia, pero la idea es que esta no sea la última vez que un rival de este calibre visite la Isla, sino que acabe convirtiéndose en algo habitual en un futuro cercano.
A esa convicción se aferrarán los isleños para intentar tumbar al Perugia, que parte como claro favorito para el choque. Ese cartel se sustenta en los títulos que acumula —un total de 16 desde 2018— y en el nivel del voleibol italiano. La competición transalpina sigue siendo la más potente del mundo y la que marca la vanguardia de esta disciplina. Allí, los clubes cuentan con un músculo económico muy importante, lo que les ayuda, y mucho, a reunir a los mejores jugadores del planeta, aunque no a todos, ya que existen otros países como Japón o Polonia, por ejemplo, que también manejan un elevado nivel de inversión.
A pesar de todo, nunca hay que subestimar el alma de un equipo campeón, y el Guaguas lo es, por lo que siempre conviene guardar una pizca de esperanza. Torres más altas han caído, aunque lo de esta tarde, más que una torre, es un Everest.
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