La Navidad y el cierre del año funcionan como un cambio de ciclo vital que, desde la psicología, impulsa a mirar atrás y proyectarse hacia el futuro. Este ejercicio natural puede activar emociones intensas y mecanismos internos que permanecen silenciados durante el resto del año. Así lo explica el doctor Francisco Lara, jefe de servicio de Psicología Clínica del Hospital Quirónsalud Córdoba y del Centro Médico Quirónsalud Jaén.
Lara advierte de que en estas fechas se intensifican los procesos de autoevaluación, lo que puede generar frustración, especialmente cuando las personas se juzgan por no haber alcanzado sus objetivos o se comparan con una versión idealizada de sí mismas. La mirada al pasado, señala, “puede dejar de ser reparadora y convertirse en un factor de riesgo emocional si se revive sin una actitud consciente”, favoreciendo interpretaciones negativas reforzadas por la melancolía navideña.
Un periodo especialmente sensible para muchas personas
El especialista recuerda que esta época del año es especialmente vulnerable para quienes han sufrido pérdidas, atraviesan enfermedad, una ruptura sentimental, viven solos o lejos de su entorno habitual. Incluso quienes se encuentran acompañados pueden experimentar nostalgia por etapas ya cerradas o por navidades pasadas.
Pese a que culturalmente estas fechas se asocian a felicidad y unidad familiar, también generan ansiedad, tristeza y una marcada presión social. Mensajes como “este año sí cumpliré mis propósitos” pueden convertirse en una carga emocional difícil de sostener.
Autocuidado como herramienta de bienestar
Ante este escenario, Lara subraya la importancia del autocuidado emocional para transformar estas semanas en una oportunidad de serenidad, gratitud y renovación personal. Recomienda una gratitud realista, capaz de reconocer aspectos valiosos incluso en situaciones difíciles, y fijar objetivos de inicio de año desde la autocompasión, evitando metas rígidas o inalcanzables.
Asimismo, recuerda que el bienestar emocional también pasa por cuidar la salud física, prestando atención al descanso, la alimentación y las relaciones sociales. “Y, sobre todo, reservar un espacio para uno mismo, sin juicios ni autoexigencias”, añade.
Entre los ejercicios útiles, el psicólogo propone escribir una carta de despedida al año, reflexionar en silencio o anotar los aprendizajes y experiencias agradecidas. Estos gestos conscientemente dirigidos “ayudan a dar sentido al pasado y facilitan el tránsito hacia una nueva etapa con mayor equilibrio”.
Quirónsalud en Andalucía
El Grupo Quirónsalud cuenta actualmente en Andalucía con ocho hospitales -en Málaga, Marbella, Los Barrios, tres en Sevilla, Córdoba y Huelva-, además de 18 centros médicos de especialidades y diagnóstico y dos hospitales de día quirúrgicos, situándose como líder hospitalario privado en la comunidad autónoma.
La compañía forma parte del grupo sanitario europeo Fresenius-Helios, con más de 50.000 profesionales en 180 centros sanitarios, entre ellos 57 hospitales con más de 8.000 camas.














