Una decena de personas se vieron involucradas, la madrugada del domingo de la semana pasada, en una trifulca en el entorno de la calle Mesa y López de Las Palmas de Gran Canaria. Gritos, insultos, golpes… Y un joven atropellado después de romper de un puñetazo la luna trasera de un coche. El conductor le pasó por encima y huyó del lugar. La víctima, herida en brazos y piernas, necesitó asistencia hospitalaria.
Los hechos se desarrollaron en torno a las cinco de la mañana del domingo en la calle General Mas de Gaminde, casi en la confluencia con la calle Barcelona. Allí se concentraron una decena de jóvenes entre los que, por causas que ahora se investigan, se desató una discusión. La mayoría de ellos se encontraban en la vía pública y otros implicados, en el interior de un vehículo. «Se acabó», gritaron. «Estás tocando a una piba», se escucha entre chillidos.
En un momento determinado de la pelea, uno de los implicados se acercó al vehículo y, tras lo que parece un intento por mantener una conversación, dio un puñetazo a la puerta del copiloto.
«¡Cuidado, dale con la muleta!», insistieron a otro, para que parase al conductor. El joven que acababa de asestar el golpe a la puerta, se acercó por detrás al vehículo y, tal y como puede apreciarse en el vídeo que acompaña a esta información, rompió de un puñetazo la luna trasera.
El conductor decidió dar marcha atrás, acelerar y atropellarlo. Debido a la cercanía, el individuo no logró esquivar el golpe y quedó tendido en la carretera, herido, enganchado a los bajos del turismo. El impacto fue tal que el guardabarros terminó descolgado. En ese momento, el piloto huyó del lugar de los hechos por la calle Barcelona.
Esa misma madrugada, agentes de la Policía Nacional detuvieron a un hombre por un delito contra la seguridad, tras ser avisados de un incidente en la calle León y Castillo, a la altura del número 330. Localizaron al implicado en la calle Alfredo L Jones y, al realizarle el control de alcoholemia, dio positivo. Se investiga si ambos hechos están relacionados.
La víctima se recupera de las heridas y de lesiones en los pies y los brazos, sin que su estado revista gravedad.













