“Livakovic quiere jugar para el Mundial, no para el Girona”

El Girona viaja a San Sebastián con el agua al cuello, necesitado de puntos y rodeado por una polémica que ha estallado definitivamente: Dominik Livakovic no volverá a defender la portería del equipo. Así lo aseguró Míchel, con una franqueza pocas veces vista en sala de prensa, en una previa marcada más por el conflicto en la portería que por el duelo ante la Real Sociedad.

La rueda de prensa comenzó con el habitual repaso médico. Arnau Martínez y Hugo Rincón ya están recuperados, igual que Ounahi tras superar sus molestias. Portu, Stuani, David López, Abel Ruiz, Juan Carlos y Vlad siguen fuera, aunque el técnico confía en recuperar efectivos pronto. El vestuario, reconoció, “estuvo chafado” tras la goleada de Elche, pero la plantilla se ha reactivado con un objetivo claro: alcanzar cuanto antes los 20 puntos antes del final de la primera vuelta.

Sobre lo futbolístico, Míchel insistió en que el equipo debe “mejorar en todo”, atacar mejor para defender mejor, ser más protagonistas, y evitar que la Real imponga su circulación habitual. El técnico valoró la versatilidad del rival y la necesidad de dominar fases del partido para resistir los tramos de sufrimiento que, asume, llegarán.

Pero el discurso dio un giro abrupto cuando tocó hablar de Livakovic. Esta vez, sin medias tintas. “Nunca me he escondido. He visto cosas y no son decisiones técnicas”, señaló antes de admitir que mantuvo una conversación directa con el portero croata. Le mostró vídeos, le explicó lo que necesita el Girona… pero el diagnóstico es claro. “Él está preparado en su cabeza, pero no para competir. Me ha dicho que no quiere estar aquí, que quiere jugar en otro equipo. Su línea de tiempo es distinta a la del Girona. Él quiere jugar para el Mundial, no para el Girona”, insistió.

Míchel, visiblemente dolido por revelar una charla privada, decidió hacerlo por la afición y “porque a veces hay que hacer estas mierdas”. Y la frase que confirma el punto final llegó sin matices. “Livakovic ya no quiere jugar y tendremos que buscar una solución en el mercado de invierno porque solo tengo a un portero disponible. Gazzaniga tuvo que jugar la Copa con 38 de fiebre”, lamentó.

Una situación que, según él, ya no supone un conflicto interno. “Antes era un problema, pero ya no. Es una bellísima persona, nos dijimos todo a la cara, pero el compromiso de Gazzaniga en estos tres años es incuestionable”, aclaró.

Con el caso Livakovic cerrado y el futuro del puesto en manos del mercado, el Girona se enfrenta ahora al reto de recomponerse y competir en Anoeta con Ounahi disputando su último encuentro antes de marcharse a la Copa África. Míchel apela nuevamente al bloque, al concepto de equipo y al esfuerzo colectivo. “Cuando entrenamos bien y sentimos que hacemos lo que trabajamos, competimos bien. Con o sin Ounahi”, cocncluyó.



Fuente