- Condiciones de Esquerra para la nueva financiación
- Postura del Ministerio de Hacienda
- Detalles del nuevo modelo de financiación
- Implicaciones políticas y sociales
- Reacciones de los partidos políticos
Condiciones de Esquerra para la nueva financiación
Esquerra Republicana solo contempla aceptar la nueva financiación que prepara el Ministerio de Hacienda si ofrece un cupo catalán calcado al vigente en el País Vasco. Así se lo ha trasladado el partido independentista a María Jesús Montero, vicepresidenta primera y ministra del ramo, según explican desde el departamento a Confidencial Digital. Pero Hacienda descarta, por ahora, ofrecer un acuerdo similar al sistema impuesto en Euskadi.
El plan que manejan en el equipo de Montero pasa por convencer a ERC de que el nuevo modelo —aún en ciernes— cumple con las expectativas que demandan los independentistas. La nueva financiación de Cataluña, acordada por el PSC y ERC, aún debe desarrollarse y solo se han establecido los horizontes: permitir que el Govern recaude todos los impuestos y fijar una cuantía que aportar al Estado por los servicios públicos que no están transferidos.
Postura del Ministerio de Hacienda
Pero ni se han establecido las instituciones, ni los canales para lo primero, ni se ha conformado el modo en que Cataluña compensará al Estado. Es aquí donde los republicanos quieren un cupo como el vasco, fijado de manera quinquenal y con baremos variables que ajustan la cuantía que el Gobierno autonómico debe darle al Ejecutivo central.
Pero Hacienda rechaza de plano concederle a Cataluña un modelo que solo se concede a Navarra y País Vasco por cuestiones históricas. Además, supondría abrir una vía para que las regiones más pudientes imiten la petición de los independentistas y abandonen un régimen que busca la solidaridad entre los territorios que más tienen y los que menos.
Hacienda trabajará sobre el concepto de “ordinalidad” pactado con Esquerra Republicana. Un término que no gusta en Hacienda y que obliga a que una comunidad autónoma debe mantener el mismo puesto por lo que da, que por lo que recibe. Es decir, si Cataluña es la tercera autonomía que más aporta, debe ser la tercera que más recibe. Ni más ni menos.
Detalles del nuevo modelo de financiación
El Ministerio intentará que el nuevo modelo se ajuste a esa petición, pero reduciendo “al mínimo” la diferencia entre territorios. “Que no haya una distancia de mil euros por habitante”, especifican fuentes de Hacienda.
El primer paso del nuevo plan de financiación catalán permitirá a la Generalitat recaudar el 100% de los impuestos, al igual que en el País Vasco, pero aún queda un largo trámite para aterrizar ese objetivo legalmente.

El Ejecutivo confía en poder esquivar una reforma de la LOFCA que exigiría pasar por el Congreso de los Diputados, un paso difícil de eludir y que obligará al Gobierno a conseguir una mayoría que Junts y Podemos han dinamitado. Este giro en la financiación que saca a Cataluña del régimen común no gusta nada a socios progresistas.
Implicaciones políticas y sociales
Hay quien considera que choca con el principio de solidaridad que rige la financiación territorial del país, y también genera reticencias en partidos regionalistas que llevan años reclamando mejorar la financiación de autonomías menos pudientes, como Compromís o Podemos.
Los republicanos consiguieron doblegar al Partido Socialista para conseguir una “financiación singular”, como la califica el Gobierno, que fuese más beneficiosa para Cataluña que el reparto actual. Sin embargo, ante el rechazo del resto de autonomías, el Ejecutivo propuso abrir el melón de la financiación en todos los territorios y estudiar las demandas de regiones como la Comunidad Valenciana o Baleares, que llevan años exigiendo un modelo más justo.
La ministra de Hacienda anunció el pasado lunes que a principios de 2026 presentará una reforma del sistema de financiación con la intención de satisfacción la peticiones históricas de gran parte de las autonomías que no están resultando beneficiadas por el modelo vigente.
Reacciones de los partidos políticos
En Junts no ha gustado nada esta idea y reclaman un modelo singular para Cataluña que no sea extensivo al resto. “Es la consolidación del café para todos, pasamos del café para todos a la singularidad para todos”, aseguró Jordi Turull el pasado 15 de julio. Carles Puigdemont, jefe de los postconvergentes criticó que Hacienda trata de “generalizar aquello que es singular”.













