El Leyma Coruña ya tiene la primera victoria en el bolsillo en su regreso a Primera FEB. El conjunto naranja superó al Gipuzkoa en el Amenabar Arena a base de imponer un ritmo frenético ante el que el equipo donostiarra fue incapaz de responder a la propuesta de Carles Marco. La voracidad en ataque, la solidez en defensa y una concentración sin fisuras cimentaron un triunfo coral en el que Danilo Brnovic y Yoanki Mencía lideraron la ofensiva.
El primer día en la oficina de todos los protagonistas del nuevo proyecto del Leyma dejó ver una muestra amplia de la actitud con la que el equipo quiere pelear por regresar a la liga ACB. Voracidad a la hora de luchar cualquier balón, en aro propio, rival o en el salto inicial. El primer balón lo ganó Gipuzkoa, pero Yoanki Mencía no necesitó ni tres segundos para adueñarse del esférico e iniciar el primer ataque. Fue el cubano el encargado de abrir la lata cerca del tablero. A él se sumó Paul Jorgensen, con un triple primero y una bandeja espectacular después, que respondieron a los tiros de Terry y Nicolau (4-7). El 2 y el 4 del Leyma cargaron con el ataque en los primeros compases y se compenetraron para cimentar la ventaja en un contragolpe que finalizó el cubano colgado del aro (4-9).
Carles Marco avisó de que sus pupilos no agotarían la posesión si podían evitarlo y así lo hicieron. Ataques fugaces, no necesariamente certeros, descolocaron a un Gipuzkoa que se asfixió al tratar de mantenerle el ritmo al Leyma. Caio Pacheco con tiros libres, Brnovic con un triple en la esquina y una bandeja con los pasos bien marcados elevaron el castigo y encendieron las alarmas del exnaranja Sergio García, ahora en el banquillo guipuzcoano (8-16). Jacobo Díaz y Cremo, siempre al servicio desde el banquillo, consiguieron la renta simbólica de los dobles dígitos (10-20) percutiendo cerca del aro rival. Solo Korsantia logró crear problemas en una pintura, la del Leyma, que se mostró muy férrea en defensa (14-25).
Si el Leyma impuso la velocidad desde el salto inicial, en el segundo acto se olvidó la puntería en el banquillo. Diop erró un triple nada más poner el balón en juego y dos minutos tuvieron que transcurrir para ver la primera canasta de cualquiera de los dos equipos. Fue el propio pívot senegalés quien rompió la sequía aprovechando un saque de banda rápido para machacar el aro y poner la máxima diferencia, trece puntos, en el marcador (14-27).
El Gipuzkoa reaccionó a tiempo, ayudado por un Leyma que confundió el tocino con la velocidad y aceleró demasiado en varias posesiones. Por contra, Korsantia y Lance Terry lograron encontrarle las cosquillas a una defensa que regaló alguna que otra falta prescindible. Carles Marco paró el partido con el 19-27, pero la renta cayó hasta el 21-27 tras encajar siete puntos consecutivos. Jacobo Díaz salió al rescate con un triple que inició la contundente respuesta coruñesa. Un 2-8 de parcial en apenas un par de minutos, liderado por Joe Cremo, devolvió el más doce al marcador (23-35). El equipo vasco se encomendó a Korsantia, el único jugador capaz de causar temor a los interiores del Leyma, para volver a reducir distancias. Dos tiros libres de Zubizarreta y un triple errado de Dídac Cuevas sobre la bocina culminaron el primer tiempo (31-39).
Además de mandar en el ritmo del partido, de volar sobre el parqué del Amenabar Arena, el Leyma mostró que en su nuevo ADN cuenta con unos nervios de acero. Ninguno de los intentos de Gipuzkoa de apretar el partido hicieron mella en la mentalidad de los hombres de Carles Marco, que en el tercer cuarto hicieron un ejercicio continuo de resiliencia para conservar la ventaja en torno a los diez puntos. Korsantia y Nicolau se buscaron el uno al otro, conscientes de que eran de lo poco que hacía daño a la defensa naranja. La respuesta llegó por medio de Yoanki Mencía. Salió disparado como un base y remató con una bandeja entrando con la fuerza de un tren de mercancías (32-41). Repitió en el siguiente ataque y sacó dos puntos desde el tiro libre.
Cuando el cubano salió de la pista, el Gipuzkoa intentó engancharse, pero volvió a fracasar. Nicolau se entendió de maravilla con Zubizarreta, pero en cada intento recibía una réplica de los hombres de naranja. Ya fuese un triplazo de larga de distancia de Caio Pacheco o una visita a la línea de 4,60 metros de Danilo Brnovic, el Leyma encontraba puntos cuando más los necesitaba. Un triple de Jacobo Díaz en el que Diop sacó dos puntos por una falta en el rebote permitió llegar 47-58 al último cuarto.
El metrónomo del Leyma no dejó de marcar el ritmo del partido ni siquiera ante el ruido del público donostiarra. El Gipuzkoa se ahogó en una tarde desastrosa desde el perímetro. El exnaranja Gaizka Maiza anotó el primer y único triple de los vascos a seis minutos del final. Fue un espejismo de un equipo que, cuando quemaba una nave en busca de la remontada, se encontraba con un incendio en su propia canasta. Así lo hicieron Jorgensen con una grandísima entrada a canasta y Brnovic con un triple para poner el 59-73 a dos minutos del final. Fue el final anticipado de un duelo que culminó con el 63-79 decisivo. El Leyma comienza con buen pie tras un ejercicio de solidez y concentración sin fisuras.
















